Manuel Bastos Ansart, considerado el mejor traumatólogo español del siglo XX, fue un médico militar aragonés, nacido en Zaragoza el 22 de julio de 1887. Hijo de militar, fue Bachiller en el colegio de San Felipe de Zaragoza con tan solo 13 años, y obtuvo el Grado de Licenciado, con 19 años, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, con Premio Extraordinario.
Aprobados los exámenes en el Cuerpo de Sanidad Militar, ingresa en la Acedemia Médico Militar con la categoría de Alferez en septiembre de 1907. Destinado como Médico de 2ª en el Hospital Militar de Carabanchel en 1908 y presente en la Campaña del Rif, encuadrado en las filas del Regimiento Inmemorial del Rey fue herido en combate (1909) y condecorado con la Medalla Militar de 1ª Clase con distintivo rojo en 1910. Dirigió el Hospital Militar de Alhucemas en 1911 y consiguió el grado de Doctor por la Universidad de Madrid en 1912 defendiendo su trabajo sobre "la boveda plantar y sus deformaciones".
Profesor de Patología Quirúrgica de la Facultad de Medicina de Madrid en 1913, Médico de la Real Casa en 1916 (encargado de la asistencia a las familias de los trabajadores de la Casa Real), Médico de la Beneficencia en 1920, completó estudios en Alemania en las Clínicas Ludloff (Franfurt) y en la Clnica Oskar Heleneheim. En los años posteriores fue Cirujano Jefe de Equipo en la campaña de Annual en 1921, Director del Hospital de la Cruz Roja de Málaga, Comandante Médico de Sanidad Militar en 1922 y Jefe de la Clínica de Cirugía Otopédica y de Reeducación del Hospital Militar de Carabanchel.
Durante la Guerra del Rif el doctor Bastos y el doctor Trias Pujol (1924/25) y otros crean el famoso "método español" o método Orr-Bastos-Trueta, tratamiento oclusivo para la curación de las heridas de guerra, posteriormente sistematizado por Joseph Trueta y utilizado ampliamente durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.
En 1932, fue nombrado Presidente del Comite Ejecutivo del Instituto Nacional de Reeducación de Inválidos e ingresa en el Club Rotario de Madrid en 1933. Vicepresidente del Ateneo de Madrid en 1933 y Vicepresidente fundador de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (S.E.C.O.T) en 1935 contribuye a la redacción de los Estaturos de esta Sociedad Científica.
En julio del 36 la sublevación le coje de viaje a San Sebastian desde donde pasa a Francia. Desde allí vuelve a Madrid y se incorpora al Hospital Militar de Carabanchel. Posteriormente fue nombrado Jefe del Equipo Quirúrgico del Hospital de Sangre situado en el Hotel Palace de Madrid en.
Jefe de Cirugía del Hospital Sueco-Noruego de Alcoy (llamado ya Hospital Militar Base) en 1937, donde permanece hasta diciembre de 1938, fecha en la que es destruido por la aviación nacional, lo que le obliga a trasladarse a Villajoyosa (Alicante), donde permanece hasta la finalización de la guerra y donde el 6 de abril de 1939 es detenido y acusado de "Auxilio a la Rebelión" como Comandante Médico e ingresado en una prisión para oficiales, permaneceendo hasta el mes de agosto en que es puesto en libertad provisional.
El 4 de octubre es juzgado en Alicante, en Consejo de Guerra, acusándosele, como ha quedado señalado, de "Auxilio a la rebelión" (delito considerado más grave que "la adhesión"). Bastos declara "que nunca ha pertenecido a partido político alguno y que solo ha actuado como profesional, no pudiendo evitar su colaboración con el gobierno republicano dada su condición de traumatólogo, que impedía que se evadiese" (Bastos olvida en su declaración que bien pudo no incorporarse a la zona republicana). Termina Bastos su defensa, afirmando que "nadie le había denunciado y que si no hubiera sido médico militar, no le hubieran procesado".
El Consejo de Guerra, no oye las razones del insigne traumatólogo y le condena a 12 años y un día de prisión, pero "por padecer síntomas de enajenación mental", fue recluido en el manicomio de Elda (Alicante), en el que estuvo ingresado desde el 4 de noviembre de 1939 hasta enero de 1940, fecha en la que se traslada al Hospital Civil de Castellón de la Plana, donde permaneció hasta el 7 de julio del mismo año, en que se le puso en libertad por haberse revisado la causa y serle rebajada la prisión, a la de seis meses solamente. Sin embargo, dicha atenuación de la pena, debió ser recurrida, pues en mayo de 1941, es nuevamente detenido e ingresado en el Hospital Civil de Castellón, donde permanecería hasta octubre de 1942, fecha en que (de acuerdo con la Disposición General que ordenaba la libertad condicional de todos los condenados a doce años), fue decretada su libertad definitiva, fijando su residencia en Barcelona previa autorización judicial. Bastos Ansart, con cinco hijos -uno solo varón-, abandonaba su domicilio y clínica de Madrid, del Paseo de la Castellana nº 11y 9 respectivamente.
En 1943, ausente de su domicilio de Madrid, todavía no había formulado declaración para su depuración profesional como médico.
Por Decreto del 6 de diciembre de 1952, se le concedería indulto de la sanción económica y embargo de sus bienes.
Entre sus Distinciones cabe mencionar el doctorado "Honoris Causa" por el "American College of Surgeons (Chicago, 1949), el doctorado "Honoris Causa" por la Universidad Argentina en 1950, Acedémico de Honor de la Real Acedemia de Medicina de Barcelona, Premio "Pere Virgili" que se concede a los cirujanos más prestigiosos del país, otrgado por la Asociación de Cirugía de Barcelona, prolifico escritor de artículos científios, libros de la especialidad y extraordinario cronista de viajes.
Manuel Bastos Ansart falleció en Barcelona el 22 de enero de 1973.
El domingo 22 de abril falleció en Zaragoza, a los 98 años de edad, Federico Torralba Soriano (Zaragoza, 31 de agosto de 1913), Licenciado en Filosofia y Letras y en Derecho, profesor y maestro de Arte. Fue escritor, viajero por Venecia, coleccionista y estudioso del arte oriental, fue promotor y defensor del arte contemporáneo, escribió de Goya, del Pilar, del grupo Pórtico. Admirador de Saura, ha tenido dos galerías de arte, Atenas (fundada en 1970) y Kalos (fundada en 1963), y ha sido siempre una rerferencia de modernidad y curiosidad desde la Universidad de Zaragoza y desde la Escuela de Artes y Oficios. Inició su tarea docente en 1941 como profesor ayudante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. En 1956 obtuvo el grado de doctor en Filosofía y Letras en la misma Universidad. En 1965 es nombrado Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, en 1970 de Salamanca y en 1972 de Zaragoza. Escribió narrativa, teatro, monografías de arte y, entre otros volúmenes, fue el autor de 'Aragón', que publicó la Fundación March.
Entre las Distinciones y Honores del profesor Torralba se encuentran la Medalla de Oro de la Ciudad de Zaragoza, el Premio Aragón de las Artes yMedalla de Oro de la Institución Fernando el Católico de Zaragoza en el 2008 fue distinguido con la "Orden del Sol Naciente, Rayos dorados con cinta colgante".
"Con ese silencio en el que le gustó vivir sus horas de estudio y de reflexión, con ese mismo silencio del que ama la paz de la lectura y de la música, se ha ido a la eternidad don Federico Torralba Soriano. Y lo ha hecho justo cuando las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades se ponían a festejar la referencia de san Jorge como Patrón de Aragón. Su figura pausada y su hablar contundente, se han hecho historia tras 98 años de andadura por muchos paisajes y de gestión de muchos proyectos culturales. Por mucho que pueda parecer que su memoria se ha quedado congelada en ese magnífico libro que resumió el arte aragonés y que a él tanto le gustaba, la realidad es que la personalidad del profesor Torralba cobra mucha más vida en este domingo de abril, cuando la desaparición física del maestro se llena de vida a través de sus discípulos, de la multitud de los que fuimos sus alumnos, de los que tuvimos la suerte de acceder al mundo del arte a través de sus palabras, sensaciones y valoraciones. Mucho se puede hablar de don Federico y de su labor intelectual, de esa pasión por saber y conocer, pero todo ello quedaría solamente limitado a la frialdad de un currículo que no hace falta enunciar por ser de sobra conocido. En realidad, al hablar de este Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, nos vienen a la mente las pinturas de Goya que él conocía muy bien, las piezas de ese arte oriental que le cautivaron desde pequeño, los paisajes de esos palacios venecianos que eran uno de sus espacios más queridos, los balbuceos del arte contemporáneo que él vivió en primera persona… Su pasión por el arte, su trabajo callado y sólido, su obra abierta a muchas ramas del saber, son su mejor legado para esta tierra aragonesa que él iluminó siempre con su quehacer como profesor, como crítico de arte y como comisario de importantes exposiciones. Y si para todos es un momento triste, mucho más para la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de la que había sido Presidente y de la que era en la actualidad Presidente de Honor. En el seno de la Real Corporación quedan sus afanes por modernizarla y adaptarla a las nuevas normativas de la España Constitucional, conquista que siempre se le reconocerá por la importancia que tuvo y la bondad con la que se consiguió, así como su preocupación por delimitar ese ingente y extraordinario legado patrimonial de la institución. Su imagen queda “inmortal” en la Pinacoteca de la Real Academia, hecha por su buen amigo el pintor Domingo García cumpliendo sus deseos, y con ella el recuerdo de la última sesión en la que tuvimos el honor de contar con su presidencia, el día en el que la Real Corporación recibió su retrato. A esa tarde corresponde esta entrañable fotografía en la que el Excmo. Sr. Don Federico Torralba, Presidente de Honor de la Real Academia, disfrutó una vez más del cariño y la admiración de los académicos. Descanse en paz un buen aragonés, un hombre que amó sobre todas las cosas la pasión del saber."
Texto (en cursiva) de Domingo Buesa Conde, Presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.
Alfonso Zapater Gil nació en Albalayte del Arzobispo (Teruel) en 1932. El mismo Albalate, Urrea de Gaén, Mas de las Matas, Aguaviva fueron testigos silenciosos de los primeros años de joven Zapater, periodista, escritor, autor teatral, novillero.
Lector empedernido desde niño, comenzó muy pronto a escribir versos y a bailar la jota, siguiendo los pasos de su padre, Alfonso Zapater Cebrián, molinero de Aguaviva, amigo de José Oto y excelente bailador, creador de la Jota de Albalate. A los 17 años debutó como novillero y, hasta que decidió retirarse a los 19, toreó más de 30 corridas en diversas plazas de España. Obtuvo algunos éxitos, se hizo amigo de toreros famosos e incluso decían que se parecía a Manolete, por lo serio que era y lo espigado y quieto que se quedaba ante el toro.
Deja el toreo, pero decide quedarse en Madrid porque allí están sus otros intereses, la literatura, el teatro, el periodismo. De momento, hace el servicio militar de tres años en el Ministerio del Ejército. Su relación con el periodismo empieza en "Pueblo", en tiempos de Emilio Romero. Tenía varios programas en Radio SEU (luego Radio Juventud). Alfonso aprendía de todos, siempre se consideró un aprendiz, nunca un maestro. Lo suyo, como periodista, era el periodismo de calle, el reportaje, la entrevista. Pero estaba también la literatura. En Madrid, no se perdía ningún acto literario: tertulias, recitales, etc. Alfonso tuvo en la capital su particular bohemia. Y trabajaba a salto de mata en diversos medios.
Para leer acerca de su obra visitad GEA (Gran Enciclopedia Aragonesa)
Decía la verdad sin tapujos. Criticaba lo criticable y realizaba una sana autocrítica. Los párrafos de sus artículos fluían con naturalidad, con maestría, con un estilo inconfundible.
Falleció el 30 de mayo de 2007, a los 74 años, pero nos queda su extensa y excelente obra. La lectura de sus libros y artículos será el mejor homenaje que podemos hacer a este aragonés polifacético, inquieto y luchador.
Ayer se cumplieron 203 años de la capitulación de Zaragoza, fecha triste para la ciudad de Zaragoza y para todos los zaragozanos.
Como consecuencia del desgaste sufrido por los dos Sitios, tal día como ayer, la Junta Suprema de Zaragoza negocia en el Cuartel General del Mariscal Lannes los términos de la capitulación.
Muchos fueron los héroes de aquellos meses. Unos dejaron la vida en las calles de la ciudad sitiada y otros sobrevivieron después de mostrar actos heroicos durante los meses que duro el asedio. Entre estos últimos, una catalana que fue aragonesa por sus méritos, una mujer que, a partir de el hecho heroico que protagonizó, fue reconocida como Heroina de los Sitios.
Agustina Zaragoza, había nacido en la parroquia de Santa María del Mar, de la ciudad de Barcelona, el 4 de marzo de 1786. El párroco Ramón Albert y Juliana nos dejó constancia de su Bautismo, en el correspondiente libro de Nacidos, y que dice:
"6 de marzo de 1786
En dicho día, mes y año he bautizado a Agustina Raymunda María, hija legítima de Pedro Juan Saragossa, obrero, y de Raymunda Doménech, cónyuges. Fueron sus padrinos Juan Altarriba, armero, y Agustina Vilumara, mujer del padrino. Les instruí de las obligaciones que contraen. Ramón Albert y Juliana, presbítero Subvicario."
Su nombre, como reza el apunte anterior, era realmente el de Agustina Raimunda María Zaragoza Doménech, aunque a partir del momento de su heroico comportamiento durante el cerco de la ciudad de su mismo apellido, se le conoció como Agustinade Aragón y también como "La Artillera".
Era el 2 de julio cuando la defensa de la puerta conocida como del Portillo que se había encomendado a don Francisco Marco del Pont, rebasados por momentos los defensores españoles, los franceses penetran por la brecha abierta, los servidores de una pieza de artillería allí apostada han caído bajo el fuego y la metralla francesa. De pronto, sin que nadie pudiese suponerlo, una de aquellas mujeres que presurosas ayudaban a los que defendían las improvisadas trincheras, llevándoles municiones, tacos, agua y alimentos a pie de los baluartes, al tiempo que les anima con palabras como las que ella misma describe en un Memorial que tiempo después, hallándose en Sevilla, el 12 de agosto de 1810, dirigió al Rey:
"... atacada con la mayor furia, pónese entre los Artilleros, los socorre, los ayuda y dice: ¡Animo Artilleros, que aquí hay mugeres cuando no podáis más!. No había pasado mucho rato quando cae de un balazo en el pecho el Cabo que mandaba a falta de otro Xefe, el qual se retiró por Muerto; y caen también de una granada, y abrasados de los cartuchos que voló casi todos los Artilleros, quedando por esta desgracia inutilizada la batería y espuesta a ser asaltada: con efecto, ya se acercaba una columna enemiga quando tomando la Exponente un botafuego pasa por entre muertos y heridos, descarga un cañón de a 24 con bala y metralla, aprovechada de tal suerte, que levantándose los pocos Artilleros de la sorpresa en que yacían a la vista de tan repentino azar, sostiene con ellos el fuego hasta que llega un refuerzo de otra batería, y obligan al enemigo a una vergonzosa y precipitada retirada. En este día de gloria mediante el parte del Comandante de la batería el Coronel que era de Granaderos de Palafox, la condecora el General con el título de Artillera y sueldo de seis reales diarios...".
Recientemente se ha hecho público que Luis Sorando, presidente de la Asociación Histórico Cultural Voluntarios de Aragón) ha localizado un retrato inédito (en la cabecera de este blog) de Agustina de Aragón. Gracias a sus gestiones la entidad Ibercaja lo ha comprado para su colección. Mide 8x6 cm. y al dorso lleva la inscripción (en inglés):
"Agustina Zaragoza, Heroina de Zaragoza. Pintada en Gibraltar en vivo para Charmand 1809".
Son muchas las imágenes que de Agustina nos han llegado pero, tal vez, esta sea la que nos indica como era, su rostro.
El arqueólogo Juan Cabré, junto a su familia y una cuadrilla de obreros, en una campaña de excavación en los años 1930.
Nacido el 2 de agosto de 1882 en Calaceite (Teruel), en la comarca de Matarraña/Matarranya, llevó a cabo sus primeros estudios en Tortosa y Zaragoza, pasando después a Madrid donde continuó preparándose en la Academía de Bellas Artes de San Fernando gracias a una beca de la Diputación de Teruel. Simultáneamente realizaba algún trabajo puntual para el Museo del Prado.
Fue primero dibujante y pintor, con buenas aptitudes y a los 20 años inició su labor de arqueologo en el conocido poblado de San Antonio de Calaceite.
Descubridor e investigador del arte rupestre del Bajo Aragón y de otras zonas de España estudió los yacimientos de Calaceite, Azaila, Cretas, Mazaleón y Fabara.
La dedicación multidisciplinar de J. Cabré, que observamos a lo largo de toda su vida, es también una de las claves definitorias de sus trabajos sobre la cultura Ibérica. Así, y al mismo tiempo que excavaba, desempeñó diversas labores como fotógrafo, dibujante, y también restaurador y conservador -tanto de estructuras por él excavadas como de cuadros y otros objetos del museo Cerralbo.
De sus excavaciones en Aragón destaca la llevada a cabo en Azaila. En 1920 es colector y reparador en el Museo de Arqueología de Madrid, cargo que gana por oposición, para el nuevo Museo Arqueológico Nacional, en 1942. También durante algún tiempo fue director del Museo Cerralbo de Madrid y jefe de la Sección de Prehistoria del Instituto Diego Velázquez del C.S.I.C.
Cabré falleció en Madrid el 2 de agosto de 1947 cuando desempeñaba el cargo de preparador de la Sección de Prehistoria y Edad Antigua del Museo Arqueológico Nacional,
El Museo Juan Cabré se ubica en un antiguo caserón del siglo XVIII de la localidad de Calaceite que ha sido rehabilitado manteniendo la mayor parte de las estructuras originales -bodegas, cuadra, trujal, carpintería...- El Museo está dedicado a la figura de Juan Cabré Aguiló y alberga en su interior la colección personal de piezas arqueólogicas y la biblioteca del insigne arqueólogo que fueron donadas por sus hijos al Gobierno de Aragón.
El Archivo Fotográfico Cabré está formado por la colección de fotografías originales realizadas por el arqueólogo para documentar sus trabajos a lo largo de su trayectoria profesional. Su familia lo donó gratuitamente al Instituto del Patrimonio Histórico Español en 1991, aceptándose por Orden Ministerial en septiembre de 1996.
Cabezo de Alcala. Azaila (Teruel). Imagen: joseacuenca
Manuel Jalón Corominas (Logroño, 1925-Zaragoza, 2011) puede pasar a la historia como muchas cosas, pero sin duda una de las que más orgulloso se sentiría es por haber sido un empresario humanista. Una humanidad caracterizada, entre otras cosas, por una coquetería que le impedía rebelar su edad casi desde sus años mozos.
Zaragozano de adopción pese a su origen riojano, con dos guerras a sus espaldas –la civil española y la “segunda” mundial– que le marcaron notablemente, se embarcó en el Ejército del Aire, lo que no sólo le permitió titularse como ingeniero aeronáutico, sino ser uno de los primeros técnicos españoles que a principios de los cincuenta se desplazó a Estados Unidos para traerse desde allí los primeros “aviones a reacción” que utilizaría el ejército español.
Manuel Jalón falleció hace unos días, concretamente el día 16 de los corrientes. Hoy Heraldo de Aragón publicaba una necrológica firmada por Juan Dominguez Lasierra que reproduzco a continuación:
In Memóriam
"Acabo de enetrarme de la muerte de Manuel Jalón y siento una enorme tristeza. Tristeza y un poco de rabia, algo más que un poco, es verdad, poque personas como él no deberían morirse.
Yo no conocí al ingeniero, al inventor, al industrial, al emprendedor universal. Yo conocí a un maestro de la vida, a un pensador, a un filósofo, a un sabio, a un amigo. Y su muerte, cuya noticia me llega de modo tan brusco, me enfada ¡Era tan gran persona!
Me siento orgulloso de haber contribuido a que uno de sus sueños se hiciese realidad, la publicación de su libro "Manual de la otra vida", gracias al concurso de mi editor, José Luis Delgado Sancho, porque en aquel libro don Manuel había plasmado sus reflexiones más queridas, las que más importancias tuvieron para él en los últimos años, porque él había ya dejado de poner su empeño en esta vida -a la que se entregó como un pionero, con un entusiasmo capaz de arrastrar mil dificultades y de resolverlas- y, llevado de su capacidad sin límites, buscaba también acomodar su eternidad, darle forma, imaginaria y "manualizarla", ¡Genio y figura!
Era un hombre sin par, único, excepcional, y, junto a todo esto eso, de una sencillez espartana, de una austeridad monacal.
Autor de "Leyenda negra de Trasmoz". De su mano conocí el castillo de Trasmoz, del que era dueño, aunque en realidad no mostrase el menor sentido de su propiedad. Lo había adquirido para cuidarlo, para protegerlo, para que no se perdiese, y había que que ver con qué entusiasmo mostraba el pequeño museo que había organizado en la torres castellana de aquella fortaleza.
Y escribió un libro, "Leyenda negra de Trasmoz, el pueblo mítico del Moncayo", donde recogió todos los antecedentes del lugar, con un pormenor de apasionado historiador de aquel recinto famoso por sus oscuros episodios. No fue el de Trasmoz, el único castillo que compró, llevado de su pasión por la historia.
Hubo otro, que regaló después, para demostrar que ser propietario no era lo que le interesa. Es un "deva", me dijo una amiga que sabe de estas cosas "de la otra vida", después de oirlo filosofar en mi casa una tarde.
Desde luego, su sabiduria parecía provenir de muy atrás, de otras vidas, como si fuese el legatario de una saga de viejos sabios.
Ingeniero aeronáutico, militar, piloto, industrial, inventor, escritor... Manuel Jalón Corominas fue mucho más que el inventor de la fregona y de las jeringuillas desechables -sus grandes servicios a la humanidad- fue también una excelente persona, cuya presencia en el mundo seguía siendo necesaria.
Por eso su muerte me produce una gran tristeza y un poco, o un mucho, de rabia, de enfado.
Espero que haya acertado en sus premoniciones sobre la otra vida, y sea feliz, allá donde esté.
Antonio Mingote Barrachina nació en Sitges el 17 de enero de 1919. Dibujante, ilustrador, escenógrafo y literato. Su prestigio universal de caricaturista, le hace hoy por hoy el más celebrado del siglo, considerado entre sus compañeros como un «monstruo sagrado». Hijo de padre darocense -el musicólogo Ángel Mingote Lorente-, transcurrió su infancia y juventud en Teruel. Abandonó la vida militar por seguir su vocación artística, y por la misma razón, dejó inconclusos los estudios de Filosofía y Letras.
Aunque nacido en Sitges Mingote es aragonés, su padre le aportó los genes aragoneses: «Me fui enseguida a Aragón, me he criado en Aragón, y he vivido en Daroca, Calatayud, Teruel y Zaragoza, por ese orden aragonés», decía en una entrevista concedida a "Heraldo de Aragón" con ocasión de la entrega de un premio.
El título de marqués de Daroca se lo concede Su Majestad el Rey, como aparece hoy publicado en el Boletín Oficial del Estado, (Real Decreto 1772/2011, de 1 de diciembre), bajo la rúbrica del ministro de Justicia en funciones, por la destacada, aguda y creativa trayectoria profesional de don Ángel Antonio Mingote Barrachina, como dibujante, escritor y académico.
José Antonio Cuenca Campillo nace en Zaragoza en 1956. Hijo de un ferroviario y de una enfermera sus primeros años transcurren en el barrio rural de Casetas, distante 14 kms de Zaragoza, a donde llega por el destino de su padre a ese importante nudo ferroviario.
Inicia sus estudios en el Colegio de San Miguel de esa localidad hasta completar su Bachillerato Elemental.
Para poder llevar a cabo sus estudios de Bachillerato Superior en el Instituto "Goya", se traslada a Zaragoza, instalándose en el domicilio de sus abuelos paternos.
Ya con toda la familia en Zaragoza, inicia sus estudios de Medicina en 1973, finalizandolos en 1979, a los 23 años.
Durante los años de carrera es nombrado alumno interno de Patología Qururgica "B" (Traumatología), asiste como voluntario al Servicio de Urgencias del Hospital MAZ de Zaragoza y trabaja en el Hospital Miguel Servet como A.T.S.
Finalizada la carrera de Medicina se hace cargo, de forma interina, de una plaza de Sanidad en el Distrito V de Valladolid. pasando consulta de Medicina General en el consultorio de "Los Pajarillos" en el barrio homónimo de esa ciudad castellana.
En 1980, siguiendo el consejo de un buen amigo, oposita a Sanidad Militar, ingresando en dicho cuerpo ese mismo año.
Colabora y forma parte de la Organizacion No Gubernamental "MEDICUS MUNDI ARAGÓN". Es socio de UNICEF España y es miembro de la Asociación Cultural "Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Zaragoza" de la que forma parte desde 1993, año en el que realizó el "Camino" a pie. con su familia, desde el Somport (Huesca) hasta Santiago de Compostela. Forma parte tambien de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Zaragoza (AGRALUZ)
Actualmente desarrolla su actividad profesional en Zaragoza desde 1983.
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