Botiquin del viajero

A la hora de diseñar un nuevo botiquín y de mantener en buen estado el antiguo, unos sencillos consejos pueden sernos muy útiles:
El botiquín siempre debe guardarse en un lugar protegido del calor, la luz y la humedad.
Cada año antes de iniciar nuestras vacaciones, debemos revisar la caducidad y el estado de los medicamentos que componen el botiquín.
Los medicamentos siempre deben guardarse en sus envases originales y conservar los prospectos, que nos serán muy útiles para consultar las indicaciones y la fecha de caducidad del producto en cuestión.
Para la elaboración de un botiquín deberá tenerse en cuenta el lugar de destino. Los medicamentos necesarios no serán los mismos si una persona viaja a una ciudad grande donde pueda encontrar farmacias y asistencia sanitaria con facilidad, que para otra que viaje a un país extraño donde el acceso a los medicamentos sea difícil.
En el momento de elegir la presentación de los fármacos, hay que tener presente las condiciones de temperatura que requieren algunos de ellos. Las cápsulas y los supositorios se derriten a una temperatura por encima de los
Las personas con enfermedades crónicas, deberán tener especial cuidado con su tratamiento. En primer lugar llevar más medicación de la necesaria y en lugares distintos del equipaje, por si surgiera algún problema (robo, pérdida del equipaje...). Se aconseja también, preparar una lista mecanografiada con los medicamentos que toma el paciente, principio activo y dosificación. Los cardiópatas deben llevar una copia del último ECG.
Por la limitación de peso y espacio, siempre se buscarán artículos de primeros auxilios con un tamaño adecuado.
Los niños nunca deberán tener acceso al botiquín.
En caso de realizar un viaje a un país exótico, además de preparar un correcto botiquín, el viajero deberá planificar su viaje con tiempo. Al menos cuatro o seis semanas antes, porque en muchos de estos países de la franja tropical y subtropical se necesita un tratamiento preventivo, a través de las vacunas o de un tratamiento con fármacos, para evitar el contagio de las enfermedades típicas en estos lugares.
Con 4 o 6 semanas de antelación, el viajero podrá recibir
las vacunas recomendadas en función de su destino
Si la persona viaja a una zona endémica de malaria o paludismo se recomienda un tratamiento quimioprofiláctico. Los fármacos indicados en la prevención de la malaria o paludismo son: cloroquina, proguanil, mefloquina y doxiciclina.
La quimioprofilaxis no es una vacunación sino un tratamiento con fármacos que protege en un 60%
Para recibir la información necesaria y planificar correctamente un viaje a un país desconocido para nosotros, debemos dirigirnos a los centros de Servicios de Vacunación Internacional y de Atención al Viajero, el Departamento de Salud de la comunidad autónoma o las secciones de medicina tropical de algunos hospitales.










