Esclerosis múltiple

Es una enfermedad desmielinizante (Esclerosis en placas para los autores franceses) que afecta al sistema nervioso central mientras el sistema nervioso periférico está indemne. Si bien la causa todavía es totalmente desconocida, diferentes pruebas abogan por una causa autoinmune como la más probable. En el diagnóstico son muy importantes la historia clínica y los hallazgos del examen físico; posteriormente será necesaria la resonancia nuclear magnética y potenciales evocados.
Las manifestaciones clínicas de la enfermedad aparecen característicamente entre los 20 y 40 años de edad y su frecuencia es el triple en las mujeres. El comienzo puede ser espectacular o insidioso; lo más frecuente son brotes recurrentes. Algunos pacientes acuden al principio con un deterioro progresivo neurológico.
Los brotes pueden durar semanas o meses y pueden ir seguidos de grados variables de recuperación.
A menudo los brotes empeoran de forma transitoria con el cansancio, el estrés, el ejercicio o el calor. Aparecen debilidad y cansancio anormal, alteraciones sensitivas de una extremidad (parestesias), afectación motora (pesadez, rigidez, debilidad, pérdida de fuerza, torpeza de la extremidad...), trastornos visuales (visión borrosa o con “niebla”, en especial en el campo visual central, diplopía, dolor retroorbitario, nistagmus, vértigo...), trastornos de la marcha o de la coordinación (ataxia).
La ataxia, el temblor y la disartria pueden ser manifestaciones de la afectación de las vías cerebelosas. El síntoma de Lhermitte, una sensación fugaz de descarga eléctrica desencadenada por la flexión del cuello, puede indicar enfermedad de la médula cervical. Además puede haber micción imperiosa o polaquiuria, caídas frecuentes y en algunos casos se puede encontrar epilepsia, demencia, parálisis facial, aunque no son tan frecuentes como las anteriores.
Para confirmar el diagnóstico de esclerosis la exploración debe manifestar alteraciones objetivas del sistema nervioso central. Las alteraciones neurológicas deben reflejar sobre todo una afectación de las vías largas de la sustancia blanca.
Recurrente remitente: crisis recidivantes pero entre ellas no hay progresión del deterioro neurológico.
Secundaria progresiva: se inicia con patrón en brotes pero evoluciona a la forma progresiva,
Primaria progresiva: evoluciona a la progresión desde el principio, y
Progresiva recurrente: comienza como progresiva con brotes superpuestos.
La profilaxis de los brotes y el tratamiento debe seguirse con exhaustivo control médico.












victoria dijo
hola, yo tengo esclerosis, y no tomo nadaaaaa , creo que es una enfermedad que se la debes de dejar a la gracia de dios, sale muy caro el tratamiento aqui en mexico, y de todos modos tomando medicina solo lo hacen masl ento lo que ya es .
10 Diciembre 2007 | 05:49 PM