Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad crónica y recurrente de la piel en la que existe una hiperproliferación celular epidérmica. Afecta al 2 – 5% de la población sin predominio claro por ningún sexo, aunque en la mujer suele manifestarse en edades más precoces.
Es de etiología desconocida con una base genética que puede ser exacerbada por diversos factores desencadenantes. De estos factores destacamos algunos: los factores hereditarios y predisponentes como los antecedentes familiares en el 30 % de los casos, la frecuente asociación con HLA CW 6 y DR 7, y la herencia autonómica dominante en algunas familias, de penetrancia y expresividad variable; los factores de provocación, como los traumatismos (fenómeno de Koebner), las infecciones (estreptocócicas, faríngeas), el estrés, los factores climáticos: mejora en verano (aunque un eritema solar puede provocar fenómeno de Koebner), factores endocrinos, (mayor incidencia en la pubertad y menopausia, mejora en la gestación), el tratamiento con algunos fármacos como los betabloqueantes, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), litio, antipalúdicos de síntesis, etc.
En la patogenia de esta enfermedad se ha involucrado a múltiples factores, como pueden ser las citocinas (interleucinas, factores de crecimiento, interferón y, factor de necrosis tumoral α), los protooncogenes, las poliaminas, el fosfatidioinositol, la calmodulina y las proteinasas. Asimismo, en el origen de esta enfermedad pueden verse involucradas algunas alteraciones sobre el metabolismo del ácido araquidónico (con disminución del AMPc y aumento del GMC).
El resultado final de los trastornos existentes es una hiperproliferación controlada en la que el ciclo celular se reduce aproximadamente ocho veces con respecto al observado en la piel normal.
Su clínica es característica. Las lesiones primarias son máculo – pápulas eritematodescamativas bien delimitadas y con gran tendencia a la simetría, localizadas en superficies de extensión y cuero cabelludo. Pueden asociarse a alteraciones articulares (aproximadamente el 10 %), que se conocen con el nombre de psoriasis artropática. En un 50 % de los pacientes aparecen alteraciones ungueales, entre las que destacan depresiones puntiformes, estriación longitudinal o transversal, hiperqueratosis subungueal (aspecto de mancha de aceite).
Se puede presentar en diferentes formas clínicas: Psoriasis en placas o vulgar, que es la más frecuente. Dentro de esta forma existen localizaciones especiales como en los pliegues, psoriasis invertida, donde predomina el eritema sobre la descamación.
En las formas palmoplantares predomina la escamación, la hiperqueratosis, la fisuración y en ocasiones la existencia de pústulas. La psoriasis en gotas o guttata, sobre todo en niños y adultos jóvenes. Suele aparecer tras una faringitis estreptocócica. Son pápulas pequeñas de menos de
Por último, la psoriasis artropática que afecta al 10 % de los pacientes psoriásicos. En el 70 % la artritis afecta a las articulaciones interfalángicas de forma simétrica. En el 15 % la afectación articular es múltiple, simétrica y seronegativa, por lo que es difícil su diagnóstico diferencial con la artritis reumatoide. El 5 % la artritis puede llegar a ser mutilante con destrucción ósea y anquilosis. Otro 5 % adopta la forma de espondilosis anquilosante (HLA B27), y otro 5 % afecta a las articulaciones interfalángicas distales.
En este tipo de psoriasis las lesiones cutáneas suelen ser más severas y hay una mayor frecuencia de afectación ungueal.
Por las características de las lesiones el diagnóstico de psoriasis puede ser de visu. Resulta también significativo el denominado raspado metódico de Brocq (al raspar la lesión las escamas se desprenden como al raspar la cera de una vela –signo de la bujía-).
Tras eliminar todas las escamas se puede quitar entera una lámina fina y exudativa correspondiente a la capa epidérmica más profunda (fenómeno de la última película). Tras retirar esta última lámina se objetiva un sangrado puntiforme (signo del rocío hemorrágico de Auspitz).
La biopsia (rara vez necesaria) puede mostrar rasgos característicos: acantosis, papilomatosis; exocitosis (pústula espongiforme de Kojog y microabscesos de Munro y Saboraud); hiperqueratosis con paraqueratosis e infiltrado inflamatorio en dermis papilar.
Es preciso realizar diagnóstico diferencial con la dermatitis seborreica, la pitiriasis rosada de Gilbert, la sífilis secundaria, la micosis fungoide, el liquen plano, la tiña, la micosis fungoide, la onicomicosis y los eccemas.
No existe ningún tratamiento curativo para la psoriasis; éste deberá ser individualizado. En los casos extremos puede requerirse el ingreso hospitalario.
En las psoriasis leves utilizaremos tratamientos tópicos (emolientes, queratoliticos, reductores, etc…) a los que se podrán añadir fototerapia UVB y en los casos más severos asociaremos además tratamiento sistémico (éste último a través de servicios especializados).
Es importante recalcar que en una importante mayoría de estos enfermos la enfermedad se controla con un tratamiento sencillo a base de geles y pomadas.
Al hacer el seguimiento de estos pacientes se deberá tener en cuenta no sólo las lesiones de la piel, sino que también su aspecto psicológicos, social y laboral. Es importante recomendar a los pacientes la realización de ejercicio como factor de estabilidad emocional, control de las situaciones de estrés y proveedor de estímulos positivos en la esfera mental, lúdica y social. También se deben establecer las recomendaciones propias del cuidado de la piel que deben ser específicas e individualizadas. Es fundamental la protección frente a factores agresivos (luz solar, sequedad extrema, humedad mantenida, sudoración, roce de vestuario o elementos deportivos, etc…), así como los cuidados adecuados de hidratación general y local, uso de emolientes, tratamiento habitual, etc…
En cuanto al rechazo social por infundados temores, la solución sólo puede llegar de la mano de la educación sanitaria de la población, tanto a nivel particular como general














decanolleder dijo
Buen post, sobre la Psoriasis, conozco el tema de muy de cerca, por familiares que la tienen. Algun dia tendriamos que tocar el tema de la Ictiosis, otra enfermedad de la piel bastante poco dibulgada hasta ahora, un saludo.
16 Septiembre 2007 | 07:32 PM