Iglesia de Santa Engracia (Zaragoza)

La portada, con hermosa escultura plateresca de los Morlanes, padre e hijo, y arreglos de Palao, es lo que queda del antiguo monasterio de los Jerónimos, arruinado por los avatares de los Sitios, con perdido claustro mudéjar, bellísimo y llorado por todos los amantes del arte y la historia. Pero, casi escondido, un paramento de la torre mudéjar del edificio anterior se salvo in extremis de ser desmontado y pregona aún la sucesión de los tiempos sobre el mismo edificio. Una llamada sentimental a conservar, como lección y advertencia.
Todos los elogios palidecen ante el alabastro labrado por Gil Morlanes y su hijo, en honor de los Innumerables Mártires, fuera de los muros, voto de Juan II por su curación de cataratas al contacto con el clavo, instrumento del martirio de
Entre los Reyes Católicos,
En la cripta se encuentran las Santas Masas de los Innumerables Mártires de Zaragoza que, según parece. Fueron dieciocho, y dos magníficos sarcófagos paleocristianos. Aquí está el pozo donde se encontraron las Santas Masas en el siglo XIV













