Salud y Ejercicio Físico (ll)

RECONOCIMIENTO PREVIO
Nadie duda de la importancia de realizar una revisión completa a un vehiculo antes de iniciar un viaje largo, ni de la importancia del control de calidad de una máquina antes de salir al mercado. En ambos casos hemos de asegurarnos del perfecto funcionamiento de todos y cada uno de los elementos que integran los mecanismos de un aparato, siendo conscientes de que el mal funcionamiento de uno solo de los elementos que lo integran, por pequeño que este sea, alterara el resultado final o peor aún, provocará un daño mayor al sistema con el uso, y tanto más grave cuanto más exijamos en términos de rendimiento a la máquina.
Cuando se evalúa a una persona que quiere iniciar ejercicio físico, competitivo o no, hemos de pensar que se pretende extraer de él todo el beneficio que la actividad física pueda proporcionarle, evitando el daño de estructuras derivado del propio entrenamiento. La revisión médica previa ha de ir encaminada a detectar cualquier posible anomalía orgánica o funcional que aleje a esa persona de la posibilidad de extraer de la práctica de su actividad física el máximo rendimiento, tanto en términos de calidad (salud) como de cantidad (competición). Para ello hemos de distinguir claramente los objetivos que persigue la actividad deportiva en sus diferentes modalidades:
Deporte lúdico.- Su finalidad es el esparcimiento, la recreación.
Deporte salud.- su finalidad es mantener, mejorar o recuperar la salud.
Deporte competición.- Su finalidad es obtener el máximo rendimiento deportivo.
Sería ideal que estos tres campos interaccionaran, pero la realidad es que hay pocos puntos en común, de forma que el deporte salud encaja difícilmente dentro del mundo de la competición, el deporte de competición encierra pocas veces aspectos lúdicos, etc. Por razones obvias nos centraremos en las dos primeras.
Un sujeto que vaya a realizar deporte de orden lúdico habrá de realizar una revisión de salud, como la que haría un médico general. Aquí nos alejamos de aspectos competitivos y no pretendemos, al divertirnos, disminuir la tensión arterial, corregir una escoliosis o normalizar los valores de glucemia.
Un individuo que busca en el ejercicio físico o la práctica deportiva recuperar la salud, ha de enfocar su actividad hacia la mejora de su área deficitaria. De esta forma, un hipertenso no realizará submarinismo o alguien con alteraciones de columna no practicará artes marciales. Con frecuencia se recomiendan o desaconsejan deportes para aquellas personas que tengan problemas de columna vertebral. Hemos de tener bien presente que dentro de la natación, por ejemplo, tan utilizada en rehabilitación, existen actividades desaconsejadas, de forma que una hiperlordosis desaconseja la natación a braza, y una hipercifosis la natación a espalda, y casi siempre está desaconsejado en patología vertebral, la natación estilo mariposa, el water polo o los saltos de trampolín.
Es necesario individualizar siempre los contenidos propios de un reconocimiento médico correcto. Existen numerosos modelos de fichas, cuadernos, hojas de control, etc. para cumplimentar. La bibliografía consultada, procedente de especialistas y centros europeos y americanos recomiendan tener en cuenta los siguientes aspectos. En la historia clínica debemos preguntar y plasmar una serie de datos básicos como la edad, sexo, patologías previas, antecedentes deportivos e intención sobre la intensidad del deporte o ejercicio a practicar. Como resumen podemos establecer los siguientes aspectos:
Datos de filiación que permita la identificación del sujeto, objeto del reconocimiento. En la anamnesis se harán constar los antecedentes familiares, sobre todo, los relacionados con accidentes cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, muerte súbita, hipertensión arterial y diabetes.
En los antecedentes personales se preguntará por los hábitos deportivos actuales y pasados, antecedentes de soplos cardiacos o cifras elevadas de presión arterial. Se indicará los hábitos de vida como consumo de tabaco, alcohol o drogas, y el tipo de alimentación. Importante dejar constancia de la aparición de clínica sospechosa asociada a práctica de ejercicio físico, como dolor torácico, mareo o síncope, palpitaciones, fatiga desproporcionada para la intensidad del ejercicio o edemas.
La exploración física constara de todas las etapas clásicas. La inspección hará hincapié en el hábito corporal: asténico, pícnico o atlético, existencia de deformidades torácicas o de columna vertebral, y el peso y la talla. La palpación tendrá como objeto la búsqueda de pulsos radiales, femorales, poplíteos y pedios. La auscultación cardiopulmonar. La toma y anotación del pulso y la tensión arterial.
La exploración del resto de aparatos y sistemas haciendo especial mención al aparato locomotor.
Exploraciones complementarias: Analítica, sólo si la clínica o anamnesis lo aconsejan. En mayores de 30 años es interesante realizar al menos la determinación de la glucemia basal, colesterol total, colesterol HDL y triglicéridos. 
Radiografía de Tórax.
Electrocardiograma de reposo.
Electrocardiograma de esfuerzo, en varones por encima de los 40 años o en mujeres por encima de los 50 años, salvo en casos con factores de riesgo, en los que se adelanta 5-10 años.
Todas estas exploraciones pueden ser cumplimentadas con cualquier otra en el transcurso del reconocimiento cuando sea considerada como necesaria por el médico, atendiendo siempre a las particularidades del reconocido y del ejercicio físico a realizar. Por ello es fundamental recordar que es tan importante seguir un protocolo de reconocimiento fiable y contrastado como individualizar a cada sujeto


TELÉFONOS
El Ministerio de Sanidad ofrece un teléfono de información y atención al ciudadano: 901 400 100.
Para contactar con los servicios sanitarios de las Comunidades Autónomas hay que llamar al 112 excepto en las siguientes regiones:
- Andalucía: 902 505 060.
- Aragón: 112 y 061.
- Baleares: 061.
- Canarias: 012.
- Cantabria: 942 35 74 18.
- Cataluña: «Sanidad responde» 902 111 444.
- Galicia: 061.
- Comunidad Valenciana: 900 161 161.
A través de las páginas web de varios organismos internacionales se pueden obtener más datos sobre la evolución de la enfermedad y también consejos para evitar la propagación. Estas son algunas:
- OMS (www.who.int/es, en español).
- CDC americano (www.cdc.gov/spanish, en español).
- Ministerio de Sanidad de España (www.msc.es).

;





