El litigio de los bienes del Aragón Oriental

No es mi costumbre traer aquí temas de actualidad pero hoy puede ser un día tremendamente importante para el patrimonio aragonés, dada la gravedad de lo que desgraciadamente va a suceder en Lérida. Por eso, me he permitido reproducir lo que, hoy mismo, publica, en su editorial, nuestro diario de referencia, el Heraldo de Aragón.
UN GRAVE DESAIRE QUE EXIGE RESPUESTA
La exhibición de quince piezas, algunas de ellas las más valiosas del preciado conjunto patrimonial de la diócesis de Basbastro – Monzón retenido en Lérida, en el Museo de la capital del Segre es, sin duda, un hecho muy grave. Con ello se consuma un oprobio: la desobediencia pública y expresa a las sentencias romana que ordenan su devolución a Aragón. Es un desaire injusto y altanero que no puede pasarse por alto.
La pasividad de la jerarquía eclesiástica ante la actitud de rebeldía de los sucesivos obispos de Lérida unida a la prepotencia con que las autoridades políticas catalanas abordan la legítima reclamación de Aragón sobre unos bienes que pertenecen, inequívocamente, a las parroquias de Barbastro – Monzón, ha propiciado que se consume, hoy, un escarnio público. Porque si hasta ahora la diócesis de Lérida podía, en último extremo, refugiarse en la afirmación de que disponía de dichas obras en calidad de depósito, a partir de este momento, es decir, desde el instante en que disponen de obras que no son de su propiedad integrándolas en el Museo Diocesano e incluyéndolas en su catálogo, están arrogándose, de hecho, la propiedad de bienes ajenos reclamados por sus legítimos dueños.
Es un paso de gravedad dado con plena consciencia e intención. Debería, por eso, ser acicate para la iglesia aragonesa, en primer lugar; el Gobierno aragonés, ya que son bienes enraizados en
Editorial, 30 de noviembre de 2007













Jose Dominguez Dominguez dijo
No conozco en profundidad el caso pero sí tengo alguna referencia sobre el mismo.
Mi pobre opinión es la que se manifiesta en la editorial del diario aragonés:
Me parece lamentable que no se acaten las sentencias judiciales, imperdonable la actitud de la Iglesia catalana y absolutamente condenable la de la Generalitat, tan pronta en exigir la devolución de los srchivos de Salamanca y tan sorda a las reclamaciones de Aragón.
Saludos.
30 Noviembre 2007 | 09:39 PM