Grupo escolar "Joaquin Costa". Zaragoza
Por su filiación neoclasicista internacional puede relacionarse este edificio con la antigua sede del Banco de Aragón (1917), actualmente sede de la Caja de Ahorros de Navarra (CAN), aunque con un mayor efecto monumental por la escala de los órdenes clásicos.
Su fachada es un chaflán curvo, entre el paseo de María Agustín y la calle del General Mayandía. Fue proyectado y realizado por Miguel Ángel Navarro, y se inauguró en 1929.
Presenta una planta muy amplia y funcional, consistente en tres alas, dispuestas en abanico, que se unen en una rotonda cupulada, precedida de la portada en chaflán. Están divididas en tres pisos, y la dos con fachadas exteriores están articuladas de un modo muy clasicista, pues el primer piso está tratado como un gran basamento sobre el que se apean las pilastras que articulan las dos superiores. Incluso se imitó en cemento la disposición de sillares almohadillados.
La fachada es de una resuelta monumentalidad por su organización en dos pisos armoniosamente articulados: el inferior con cinco grandes puertas en arcos carpaneles y el superior, convertido en una tribuna con cuatro grandes columnas de grandes proporciones, con éntasis y capiteles toscanos. Orden que vuelve a aparecer en los soportes del interior de la rotonda.
Como remate y recuerdo del frontón clásico lleva un friso rectangular incurvado con un relieve de tres grupos de niños desnudos, presididos por el busto de Minerva, que simbolizan las distintas ramas del saber. Fue esculpido por Antonio Torres Clavero.
La rotonda es, sin duda, el espacio de mayor énfasis clásico de todo el interior y de una estudiada funcionalidad, al servir de lugar de confluencia de los accesos a los pisos de las tres alas y proporcionar, de este modo, una homogénea iluminada con los signos del zodiaco. El tratamiento clásico de otras partes del edificio vuelve a aparecer en el Salón – Teatro, cuyo escenario se cubre con una exedra de casetones, sostenida por columnas.
A tan selecta formulación arquitectónica, en armonía con una disposición funcional del edificio destinado a la enseñanza, le correspondió la categoría de ser la escuela piloto de Zaragoza, dotada entonces de los medios pedagógicos más modernos.
Hace una década se pinto su fachada con colores vivos que suscitaron protestas de las que hoy nadie se acuerda.











Silvia dijo
Buscando otra información he topado con este post y no he podido resistirme a aportar un pequeño comentario.
Como explicación sobre su arquitectura está perfecta, pero no puedo pensar en este edificio sino es como mi colegio =) hace casi 9 años que lo dejé (sí, soy jovencita jeje) y realmente es uno de los colegios más bonitos que tiene Zaragoza. También es de los más antiguos y, por consecuente, con más historia.
Y eso que yo no llegué a conocer la piscina interior, que más tarde se convertiría en comedor y gimnasio improvisado; o el primer modelo del salón de actos (ya que fue ligeramente reformado tras el leve derrumbamiento del techo).
No sé, me ha gustado encontrarme con esto ;)
Un saludo!
29 Octubre 2008 | 01:14 AM