Loarre (Huesca). Pueblo y Castillo

Existen lugares en la geografía aragonesa cuyo conocimiento y visita es obligada, de necesario cumplimiento, dado el interés tanto histórico como artístico que atesoran. Si a ello se agrega un paraje natural de gran belleza, con posibilidad de excursiones, el sitio elegido gana totalmente por la oferta que puede aportar. Este es el caso de Loarre, de su castillo y de todo su entorno natural que, unido a otros alicientes, lo convierten en uno de los enclaves más importantes y más destacados de todo Aragón.
Situado muy cerca de la capital oscense, a la localidad de Loarre se puede acceder por el desvío sito a la altura de Ayerbe o por el que arranca una vez pasado Esquedas y que atraviesa la villa de Bolea. Ya en el lugar, es recomendable dejar el vehiculo y recorrer sus calles apreciando construcciones populares, enormes casas de otros siglos. Es el momento de allegarse a la tradicional panadería y saborear sus artesanales y sabrosos productos, entre los que sobresalen sus tortas y panes. Refrescantes bebidas en locales aprovechados y utilizados para el caso, donde la conversación está asegurada, permiten continuar con el recorrido aún en los días de mayor calor.
El paseo por las calles puede terminar a las puertas de la iglesia parroquial, obra del siglo XVI de una nave con aditamentos posteriores, siendo de destacar la puntiaguda y gótica torres, flecha de los últimos momentos de este estilo artístico, en la que las tracerías y pináculos recorren todas sus partes. Interiormente, además de algún interesante retablo y de una cruz procesional y cáliz del siglo XVI, dos importantísimas y bellas arquetas altomedievales, decoradas a base de esmaltes grabados de buena factura. En una de ellas, del siglo XII, se veneran las reliquias de San Demetrio.
Es típica la plaza del pueblo con el edificio del Ayuntamiento, fechado en 1573.
No obstante, lo que es sobradamente conocido de este lugar es su castillo, a corta distancia del pueblo, ubicado sobre un roquedal que le sirve de sistema defensivo, una de las construcciones fundamentales del románico español y universal. Su construcción se comenzó en el siglo XI, en tiempos de Sancho el Mayor de Navarra. Rodeado su interior por murallas con cubos y torre albarrana o de vigía, en él se atesora un sensacional conjunto del que destaca por su exterior el ábside –en dos cuerpos con ventanales de arco de medio punto- de la iglesia, los muros con ventanas geminadas y las torres del Homenaje y de
situándose encima la iglesia de grandes proporciones, con una cúpula y ábside corrido por arcos de medio punto y sus capiteles, y grandes ventanales. También es de destacar la primitiva iglesia del castillo –diminuta obra de una nave - , la torre de 
Cuando el Compromiso de Caspe, Loarre se convirtió en reducto de los enemigos de Fernando I, que no pudo apoderarse de él hasta 1413.
Desde el punto de vista arqueológico, debajo del castillo se conservan unos muros romanos. Allí se hallaron monedas ibéricas y romanas ya citadas de antiguo, junto con un posible troquel numismático según noticias de Lastanosa. En las cercanías de Loarre se pueden encontrar otros restos de la misma época, como hornos, pavimentos y tuberías.
Para los amantes de la naturaleza, indescriptibles parajes en la sierra de Loarre y su pico Pusilibro, con travesía recorriendo toda la zona y con balcones para divisar distintos lugares desde los diversos puntos de mira, orientados a todos los puntos cardinales. Obligado aprovisionamiento para pasar unos días en esta zona y sus montes, teniendo cobijo seguro en el refugio.















Jose Dominguez Dominguez dijo
Jose.....,
Se agradece tu detallado recorrido por esa bella tierra y la explicación sobre uno de los castillos más hermosos que aún se conservan en nuestro país. ¡Gracias!
Un fuerte abrazo.
4 Enero 2008 | 12:27 AM