
Importante municipio zaragozano, con una extensión de 17, 78 kilómetros cuadrados, situado a 207 metros sobre el nivel del mar, a unos doce km. de Zaragoza, bien comunicado por la autovia de Logroño, limitado por los términos municipales de Zaragoza y Sobradiel.
Los orígenes de la localidad se remontan a época romana, coincidiendo con la fundación de la gran Cesaraugusta (14 a. C.). Utebo se encontraba en la octava milla entre la capital y Cascatum, dentro de la importante calzada que unía Narbona y León. Su nombre deriva precisamente de este hecho, ya que estas vías de comunicación contaban con unos miliarios que marcaban la distancia entre los diferentes puntos señalizados.
Enclavado en una zona llana, en la orilla derecha del río Ebro, se ha visto revitalizado por la instalación de industrias al pie de la carretera. La población se concentra en tres núcleos fundamentales: el Casco Antiguo, el Monte (zona nueva, desarrollada desde los años 40 del pasado siglo) y el barrio de Malpica, que linda con el barrio zaragozano de Casetas. A estos núcleos hay que añadir otros barrios y urbanizaciones (La Estación, Setabia…) además de viviendas en diferentes zonas. En su término hay restos de una villa rústica romana.
No es fácil llegar a su casco antiguo. El perfil del pueblo es algo complejo. La parte nueva es la que ha crecido encajonada entre la carretera y las vías del ferrocarril. Grandes avenidas, nuevos edificios y movimiento, mucho movimiento por sus calles. Para ir a la parte vieja hay que cruzar las vías del ferrocarril y dar una pequeña vuelta hasta llegar al que por fisonomía y ambiente callejero bien podría ser otro municipio. El Casco Antiguo presenta varios edificios de estilo aragonés del siglo XVII (gran edificio de la Callejuela o el de la calle del Hospital). Pero la obra monumental es su iglesia parroquial y en especial, su torre mudéjar, declarada Monumento Nacional el 3 de junio de 1931; es una obra gótico – mudéjar del siglo XIV con una nave cubierta con bóveda de crucería de arcos diagonales moldurados y decoración gótico - tardía, capillas entre los contrafuertes y crucero con cúpula ciega, obra del siglo XVIII, al igual que la ampliación de la cabecera; presenta óculos con celosías mudéjares; la torre, mudéjar del siglo XVI es de planta cuadrada, que se convierte en octogonal en la superior, terminado todo ello por un cuerpo más estrecho rodeado de arbotantes; la decoración es de ladrillo, con arcos mixtilíneos entrecruzados, rombos, cerámica, galería de arcos, etc.; en el paso de la planta cuadrada a la octogonal están matadas con contrafuertes y presentan arbotantes y pináculos góticos de ladrillo; la estructura interior es del tipo de los alminares musulmanes. Su decoración cerámica es muy innovadora. Se utilizó un tipo de cerámica que recibe el nombre de arista o cuenca. Se caracteriza por la impresión de un dibujo utilizando un molde de madera sobre el barro tierno, creando unas aristas en relieve que limitan una superficie que se llena con óxidos metálicos. Hasta la época en que se construyó la torre de Utebo, esta técnica sólo se había usado en suelos y paredes. Se llegaron a cuantificar 8.700 azulejos de tonalidades azules, verdes y marrones, de los que prácticamente la mitad se fueron desprendiendo con el paso del tiempo. La torre ha conocido numerosas rehabilitaciones, pero ha sido la última, fechada recientemente, la que además de alguna controversia entre estudiosos y entendidos, ha aportado al monumento una espectacular belleza. Se han recuperado las más de cuatro mil piezas perdidas, y si se contempla en un día luminoso, la explosión de luz y color casi hace daño a la vista. Con razón se la conoce popularmente como la “torre de los espejos”. Solo por contemplar este monumento de primerísimo nivel merece la pena acercarse a Utebo.
Existen también notables ejemplos de arquitectura contemporánea como el Espacio Joven o los centros culturales Maria Moliner y Mariano Mesonada, que en distintas ediciones han recibido los premios Ricardo Magdalena.
La economía se basa principalmente en la industria, que ha desplazado a la agricultura como principal fuente de ingresos. Del conjunto de la superficie municipal, el 60% corresponde a tierras de cultivo. La agricultura se basa en el cultivo hortofrutícola (con producción de gran cantidad, amparada por la fórmula “C” de Calidad, en el apartado Fruta protegida con Tratamientos Integrados. Son apreciadísimos sus tomates y la borraja.), maíz y cereales. La industria ha adquirido un desarrollo importante, así como el sector comercial y de servicios. Utebo dispone de varios polígonos industriales: El Águila, La Casaza, La Estación, San Ildefonso y Utebo. Es una industria muy diversificada en tamaños y tipos de productos. Posee importantes servicios comerciales (con un centro comercial que fue pionero en Aragón) y financieros.
Actualmente Utebo se ha convertido en una ciudad abierta y con un crecimiento de constante población gracias a su cercanía con Zaragoza y a la implantación de industria. Es de destacar su importante capacidad de alojamiento, restauración y el interesante Museo del contemporáneo pintor aragonés José Orús.
Celebra fiestas el 19 de junio, fiestas patronales menores en honor de San Lamberto, el 24 del mismo mes, el barrio de Malpica, la fiesta de San Juan y el 24 y el 25 de julio son las fiestas mayores en honor de Santiago y Santa Ana. También existen celebraciones para Jueves Lardero, San Antón y Santa Águeda.
servido por Jose Antonio
1 comentario
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Ismael dijo
MUY INTERESANTE ESTE BLOG
Bonita la foto de la torre de mi pueblo, jeje
Un saludo
18 Septiembre 2008 | 10:41 PM