
Este monumento se encuentra en un lugar privilegiado, el centro de la Plaza de España en cuyas proximidades con anterioridad se ubicó la denominada Cruz del Coso que fue destruida por el disparo de un cañón francés el 10 de agosto de 1808. La celebre Cruz del Coso se levantó en el siglo XV (o incluso en el XIV) en recuerdo de los innumerables mártires cristianos que durante la persecución de Daciano (siglo IV), habían sido sacados extramuros del perímetro romano (por la Puerta Cineja, hoy Arco Cinegio), engañados y allí mismo sacrificadas por su fe. Sus cenizas constituyen las llamadas Santas Masas (conservadas actualmente en Santa Engracia, junto a otras preciadas reliquias muy populares en la memoria procesional zaragozana) El monumento original consistía en realidad en un templete con columnas (reconstruido en varias ocasiones, alguna de ellas atribuida a Gil Morlanes hijo), que sostenía la Cruz en la parte superior de su cúpula. Reconstruido en 1826, fue definitivamente demolido, desgraciadamente, en 1835. Sus cimientos salieron a la luz recientemente, según Maria Luisa de Sus, con ocasión de las excavaciones realizadas en 2002 con motivo del Proyecto “Nuevo Tubo”

El monumento actual, inaugurado el 23 de octubre de 1904, al día siguiente del dedicado al Justicia, del que ya he escrito en otro lugar de esta categoría, es obra del tarraconense Agustín Querol i Subirats en el bronce, y sobre pedestal almenado en piedra de Ricardo Magdalena Tabuenca. La primera piedra se colocó en 1899, antes de desmontar la vecina fuente de la Princesa.
Representa la Fe (un ángel) señalando el Cielo y sosteniendo a un defensor baturro herido, sin fuerzas ya para empuñar el fusil caído a sus pies. Detrás de estas figuras y sobresaliendo una Cruz que evoca el antiguo humilladero de la Cruz del Coso.
La parte arquitectónica es una fantasía de un torreón militar que sirve de alto pedestal a las estatuas. Alrededor del torreón alto del basamento, entre palmas de victoria y martirio, la inscripción proclama: VICTRIX CESARAUGUSTAE PIETAS INNUMERATIS MARTIRIBUS PROFIDE ET PATRIA (La Piedad victoriosa de Zaragoza, a los innumerables mártires por la Fe y la Patria). La ciudad quiso rendir un doble tributo: recuperando la memoria de los mártires por la fe cristiana, y exaltando a los heroicos combatientes de los Sitios en tan sangriento escenario de batalla.

Al pie del monumento una dama (¿Zaragoza, la Historia, la Patria?) sostiene en su mano un pergamino en que puede leerse: Gloria a los Mártires.
En su escabel una placa en bronce que exclama: La Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País / el día 20 de marzo de 1897 / acordó levantar por suscripción pública este monumento / en sustitución de la antiquísima y venerada Cruz del Coso / destruida por los proyectiles franceses. / Se inauguró solemnemente el 23 de octubre de 1904. / Al acto de descubrir esta lápida, el día 3 de octubre de 1908, / asistieron las parroquias del Salvador, San Gil, San Miguel / y Santa Maria Magdalena, unidas para celebrar / el primer Centenario de los Sitios.
Imágenes:
1.- Monumento a los Mártires de la Religión y de la Patria.
2.- Monumento: Detalle escultórico.
3.- Humilladero de la Cruz del Coso, según Luisa Miñana
4.- Autorretrato de Agustín Querol.
5.- Ricardo Magdalena.

Zaragoza, 1808
Vista desde el actual Teatro Principal, mirando hacia la Plaza de España. Se ven la Iglesia del Hospital de Nuestra Señora de Gracia. (hoy Banco de España) con una espadaña culminada por un nido de cigüeñas. La torre más alta corresponde a la iglesia del convento de San Francisco. Entre estos edificios se adivina el arranque de la estrecha calle de Santa Engracia. A la derecha aparecen las ruinas de la Cruz del Coso situada frente a la actual calle Mártires (Ruinas de Zaragoza, de Fernando Brambila y Juan Gálvez)
servido por joseacuenca
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