El Camino de Santiago en Aragón (IV etapa)

Artieda: En las inmediaciones de la ermita de San Pedro, han sido hallados importantes restos romanos. En el siglo XIII existía un castillo y una villa. Cerca del Camino estaba el priorato de Santa María, hoy no queda más que la fuente de Santa María. La iglesia parroquial de San Martín data del siglo XV, con portada renacentista (siglo XVI). Posee una potente torre de planta cuadrada con un anexo cilíndrico que alberga la escalera de caracol.

Siguiendo nuestro caminar hacia Ruesta, sin grandes dificultades y en la que la mayor parte discurre por una carretera de asfalto que no cuenta con arcen pero que se puede andar por los laterales, de hierba que se encuentran en buen estado. Llegamos al monasterio de San Juan de Ruesta, antiguo San Juan de Maltray, del que hoy sólo se conservan los restos de la ermita de San Juan Bautista de factura románica; en el ábside aparecieron los famosos frescos románicos atribuidos al Maestro de Ruesta, trasladado en su día al Museo Diocesano de Jaca. Ruesta, que fue un pueblo-fortaleza fundamental en el peregrinar por el Camino de Santiago, hoy es un espectro, abandonado desde 1959 por la necesidad de la construcción del embalse de Yesa, aguas vivificadoras para otros pueblos. Desde los restos del castillo cuyos orígenes musulmanes se remontan al siglo X, se observa una magnifica panorámica del valle del río Aragón y el río Regal que desembocan en el embalse de Yesa. Cruzando el río Regal actualmente hay un camping, situado bajo la ermita de Santiago o de San Jacobo de Ruesta (priorato en su día y sede del albergue de peregrinos) y un albergue de peregrinos. Es un bello lugar para tomar aire y emprender una considerable subida a lo largo de ocho interminables kilómetros por el pinar de Peña Musera.

El caminante llega, a través de un camino muy cómodo, a Undués de Lerda, último pueblo del Camino de Santiago en Aragón, a escasos kilómetros del límite con la vecina Navarra (a la que perteneció alternativamente en ocasiones a lo largo de la historia). Este pequeño pueblo conserva trozos de una calzada romana a la entrada del pueblo, de más de 2000 años, por los que caminan los peregrinos. Destaca en Undués de Lerda, su iglesia parroquial de San Martín, del siglo XVI, de grandes proporciones que conserva una pila bautismal del siglo XIII, sus casas señoriales que reflejan el pasado tan importante que tuvo la localidad y la ermita dedicada a Santa Eufemia.
Una decena de kilómetros en territorio navarro son los que faltan para llegar a Sangüesa, importante población desarrollada al albur del Camino y donde, según la tradición, estuvo predicando San Francisco de Asís.
El Camino o, mejor dicho los Caminos de Santiago en Aragón llegan a su fin pero los peregrinos continúan con la mirada puesta en Santiago de Compostela, final de su devoción y de su sacrificio.
Y EL CAMINO SIGUE ...











