Aniés (Huesca)
Aniés es una pequeña localidad situada en las estribaciones de la sierra Caballera, entre los ríos Riel y Sotón. Se sitúa a unos
Su parroquial de San Esteban tiene origen románico, aunque buena parte de su fábrica es del siglo XVIII.
La iglesia parroquial es de planta de cruz latina, de una nave y ábside poligonal. Se cubre con bóveda de lunetos, y el crucero, con cúpula ciega sobre pechinas. El origen fue románico, y románica es la portada, con seis arquivoltas. y románico es todo cuanto resta de la antigua construcción. Después llegaron las consiguientes obras de ampliación, que modificaron la primitiva estructura. Estas reformas datan del siglo XVIII. La torre campanario se yergue esbelta, y es también de época posterior.
En la cercana sierra encontraremos el santuario de
Un rincón casi mágico desde el que se domina una impresionante panorámica de los campos cerealistas, los pueblos que configuran
Ermita de San Cristóbal, rupestre, con sus celdas eremíticas y su impresionante barranco en las aguas claras del naciente río Sotón. Esta ermita no se encuentra muy alejada de la ermita de Nuestra Señora de la Peña.
En la misma pared, hacia poniente sobre todo, se observan huecos en la roca que pudieron servir de celdas.
Ermitas de San Cosme y Santa Bárbara del siglo XVII de advocación siempre relacionada con monasterio benedictino.
La ermita de San Cosme, del XVII. se compone de una nave con dos tramos, y la de Santa Bárbara, de una nave rectangular, con un pequeño atrio antecediéndolo. Actualmente se encuentran en ruinas.
Emblemática es la ermita de Nuestra Señora de
El guía, natural de San Mateo de Gállego que, muy amablemente, nos atiende se deshace en explicaciones del porqué de este emplazamiento y de las leyendas que circulan por la comarca. Enseña todas las dependencias, ahondando en la historia de la “Hoya de Huesca” y para él, como para los que habitaron este enclave el tiempo tiene un discurrir distinto al nuestro. Muy amablemente nos invita a escribir una líneas en el libro de visitas de la ermita. Los paisanos se dedican con los sufragios que recogen a rehabilitar los edificios.
Nos cuenta la historia del eremita Fray Juan quizá representado en el tímpano situado en la cara sur de la casa de los cofrades y objeto del grabado de siglo XVII que se conserva en la ermita..

Se trata de dos edificios principales: iglesia y casa de cofrades o peregrinos, junto a algunas construcciones de menor entidad, como un pozo situado entre ambos edificios en el que se recoge agua de lluvia y la escalera de acceso tallada en roca.
La iglesia, se levanta sobre un alto muro con contrafuertes que salva el desnivel del terreno. Es una obra románica del siglo XIII de la que se conservan escasos vestigios, actualmente muestra los profundos añadidos y modificaciones de los siglos XVII-XVIII. En el momento presente se encuentra en proceso de recuperación.
Es un edificio pequeño de ambiente sobrecogedor. Sobre la puerta de acceso una gran pintura popular representa a San Cristóbal con el niño Jesús al hombro Todo el interior esta profusamente decorado con yeserias barrocas y pinturas en arcos y bóvedas. El altar mayor alberga la imagen de
Tiene coro alto en los pies, en cuya barandilla destacan dos tablas con pinturas del siglo XV representando a San Pedro y San Pablo.
La casa de los cofrades presenta también interés, adosada a la pared y adaptándose al terreno se distribuye en tres plantas que abren en la fachada pequeños vanos. La planta superior se abre totalmente a través de una galería corrida ofreciendo al visitante una sensacional panorámica.
De las dependencias destaca la cocina situada en la primera planta, que cuenta con hogar y estantes de vajilla y cerámica. Las plantas siguientes están subdivididas en salas que atienden la demanda de los que acuden en romería. Pegada a la roca se adivina una estancia que debió ser conocida entre los paisanos como “la cárcel” muy probablemente por estar situada en ella un lugar dedicado a ese menester.













efervescente dijo
Precioso lugar.
24 Agosto 2008 | 11:53 PM