Zaragoza es Fiesta

Cartel anunciador de las Fiestas del Pilar 2008, diseñado por la aragonesa Vanessa Moreno Mateo, de 29 años, titulado “Grande Zaragoza”. En palabras de la autora el cartel es sencillo, pero muy llamativo y expresivo.
En efecto el color dominante es un verde pistacho muy vivo; y es también expresivo porque, en una combinación de de dibujo y diseño por ordenador, se presenta el perfil de la ciudad, en la parte inferior del cartel y en oscuro, con motivos ornamentales de carácter floral y abstracto, más una tipografía rompedora y algunos elementos gráficos que aluden asimismo a la ciudad: los ángeles trompeteros, las palomicas… e incluso el guiño del cachirulo en el rojo y negro del cero en la cifra “08”.
Fiestas del Pilar 2008.
Mañana comienzan las fiestas del Pilar con el pregón, este año a cargo del voluntario más veterano con 104 años, don Guillermo Herrera, aunque hoy tengan ya los primeros actos festivos en la carpa de la federación de peñas. El pregón estará precedido de un desfile multicolor que abarrota las calles más céntricas de la ciudad. Inicialmente este desfile tenía una connotación satírica y burlona que, hoy, en día, desgraciadamente, se ha perdido.
Alegría, buen humor, paisanaje, hospitalidad, vida compartida en definitiva hasta el 13 de octubre que, como de costumbre y como broche final, romperá la gran traca de fuegos de artificio que con gran solemnidad y nostalgia dirán adiós a la fiesta.
El primer documento que describe la celebración de las Fiestas del Pilar en ese día del año, el doce de octubre, data de 1765, año en que, además de diversos oficios religiosos, se desarrollaron dos procesiones (la de la tarde del 12 de octubre, de 4 horas de duración, un rosario general, con faroles y antorchas, comparsas de gigantes y cabezudos, desfiles de disfraces y carrozas, “maquinas de fuegos” artificiales y corridas de toros.

A comienzos del siglo XX se introdujeron las comidas de caridad , los conciertos públicos y las verbenas , cohetes y tracas , iluminación de las calles principales de la ciudad y, destacadamente, los concursos de jotas. Los zaragozanos preferían , sobre todo los actos religiosos, el Rosario de Cristal; y entre los profanos, los toros, las jotas, los cabezudos y la espectacular iluminación que el ayuntamiento colocaba en la calle Alfonso, la plaza del Pilar y el Coso. Por aquellas primeras décadas del XX se incorporaron también al programa los certámenes deportivos, las fiestas acuáticas del Ebro y los juegos florales.
Tras
Desde 1958
Año tras año la fiesta se ha ido trasladando a las calles, con numerosos actos lúdicos para general regocijo de los zaragozanos. Nacieron las peñas, empezaron a desfilar las charangas, las vaquillas se incorporaron al programa taurino, los conciertos de los artistas de moda mueven cientos de miles de locales y visitantes, etc. etc.
Este año, después de
¡GRANDE ZARAGOZA!










