REYES DE ARAGÓN: LA REINA PETRONILA

Retrato ideal de la Reina Petronila procedente de la galería del Casino de Zaragoza, pintada por el pintor malagueño, fallecido en Borja, Manuel Aguirre y Monsalve (1822-1859) en el siglo XIX. Diputación Provincial de Zaragoza.
De la unión de Ramiro II con Inés de Poitiers nació Petronila en agosto de 1136. Al año siguiente el Rey establece el compromiso matrimonial de su hija con Ramón Berenguer IV tras lo que se retira a la vida monástica en San Pedro el Viejo de Huesca quedando la niña bajo custodia de su prometido.
El documento de arras (1137) establecía que la unión se realizaría según la institución aragonesa del “matrimonio en casa”, por la cual el heredero, en este caso Petronila, contrae matrimonio con la obligación de mantener la herencia familiar y defenderla. Y si el legitimo heredero falleciese sin descendencia, su cónyuge, como miembro de la “Casa”, asumiría sus responsabilidades, incluida la de procrear hijos legítimos. La “casa” de rango mayor era Aragón, por ser reino y Barcelona condado, así que Ramón Berenguer IV se integró en ella jurídicamente, tomó formalmente a Ramiro por “padre” y asumió las obligaciones que ello implicaba. Al retirarse el Rey a Huesca, el prometido de su hija comenzó a desempeñar funciones de tenente del Reino de Aragón, suscribiendo documentos como señor o príncipe de Aragón. Entretanto, Petronila fue educada por Berenguela, hermana del conde de Barcelona y reina de Castilla, como esposa de Alfonso VI desde 1128. Petronila fue educada en perpetuar la soberanía del reino en la dinastía y en proporcionarle un carácter astuto y férreo.
Petronila y Ramón Berenguer se casaron en la catedral de Lérida en
A los dos años de su matrimonio, en 1152, Petronila debió de tener su primer hijo puesto que de ese año es el primer testamento conservado de Petronila, dictado antes del parto.
“a todos queremos que llegue la noticia cómo yo Petronila, reina de Aragón, yaciendo y laborando en el parto, junto a Barcelona, concedo, doy y firmemente declaro al niño que desde mi utero –queriéndolo dios- ha de seguir, todo el reino aragonés, con todos los condados y obispados y abadías, y con todas las cosas pertenecientes al reino, como el rey Alfonso mejor siempre tuvo y hubo, a condición de que mi señor y marido mio Ramón, conde de Barcelona, tenga, haya y posea integramente y poderosamente bajo su mando y dominación todo el predicho reino, con toda su honor pertinente, durante todo el tiempo de su vida.
Después de su muerte quede todo el sobre dicho reino, integramente a mi hijo ya citado…"

Sin embargo, algunos historiadores piensan que habría que retrasar esa fecha hasta el nacimiento del futuro Alfonso II el 24 de marzo de 1157. Ese mismo año muere Ramiro y Petronila se convierte en Reina de Aragón.
El cronista Jerónimo Zurita comenta que el conde de Barcelona tuvo un hijo natural y cinco hijos legítimos del matrimonio: Pedro, muerto de niño; Alfonso, llamado Ramón cuando nació; un segundo Pedro, nacido después de la muerte del primero; Sancho y Dulce.
En agosto de 1162 Ramón Berenguer se siente enfermo cerca de Turín a donde se había trasladado para entrevistarse con el emperador de Alemania y muere pocos días después en San Dalmacio. Su cadáver es trasladado a territorio del condado de Barcelona y enterrado en Ripol. Petronila cambia el nombre de su primogénito por Alfonso, en memoria del Batallador, tío suyo. Convocó una asamblea nobiliaria en Huesca para dar a conocer el testamento de su marido. En él, Alfonso de Aragón es nombrado heredero suyo y, por tanto Rey de Aragón y conde de Barcelona. A Pedro le otorga el condado de Cerdaña y el Señorío de Carcasona y el derecho sobre Narbona en vasallaje de su hermano mayor; Sancho heredaría sólo en caso de muerte de sus hermanos y de los demás ni siquiera hay referencia. De esta forma se conseguía el objetivo de concentrar el poder en manos de un único heredero que conseguiría así la soberanía de un Estado con gran peso político.

El 18 de junio de 1164, Petronila traspasó los derechos del Reino a Ramón, llamado también Alfonso (II), y continuó viviendo en

















José Luís Samper dijo
Estos escritos me parecen muy interesantes porque en los detalles puede verse como funcionaba la cristiandad y como los diferentes reinos de España andaban relacionados: la idea patrimonial de los reinos, las relaciones con el imperio, las relaciones de parentesco entre las casas reales españolas, etc.
22 Noviembre 2008 | 08:47 AM