Sintomatología reumática y aproximación al diagnóstico (I)

La catalogación de enfermedad reumática se hace difícil para el médico general que precisa enviar al especialista correspondiente para confirmar y esclarecer el diagnóstico. Por todo ello la exposición que sigue a continuación pretende ayudar al médico práctico a sospechar la presencia de una de las numerosas enfermedades reumáticas y dirigirle al reumatólogo.
Los síntomas que se mencionan permitirían una clasificación provisional y sería el especialista el que mediante una exploración más precisa confirme el diagnóstico. Es importante, pues, recopilar los datos anamnésicos de forma clara y fiable, teniendo en cuenta que la evolución cambiante de la enfermedad puede proporcionar indicios importantes del curso típico de la enfermedad. Debemos ser conscientes que la exploración , en ese momento, no representa más allá de una exploración sujeta a limitaciones.
Los síntomas generales inespecíficos y los hallazgos ocasionales concomitantes , en caso de hallarse presentes y ser típicos de la enfermedad, pueden tener una importancia diagnóstica complementaria, aunque no primordial.
Naturalmente los signos radiológicos, en caso de que existan, son hallazgos que pueden ayudar a hacer el diagnóstico definitivo.
En muchas ocasiones, los datos de laboratorio no son demostrativos pero en caso positivo pueden considerarse como un criterio satisfactorio. Es relativamente frecuente que alteraciones inespecíficas presentes en muchas enfermedades reumáticas puedan darse en otro tipo de enfermedades.
Finalmente, hay características que a pesar de la presencia de otra sintomatología suficientemente manifiesta, deben de provocar la duda del diagnóstico supuesto. Si se encuentra alguna de estas características, las que pueden a menudo tener implicaciones de largo alcance o se recogen en la anamnesis, denominados “hallazgos de presunción”, deben de ser motivo suficiente para pedir la colaboración del especialista correspondiente.
Signos y síntomas principales de las enfermedades reumáticas.
La artritis reumatoide es una poliartritis crónica evolutiva y en ella existen dolores crónicos, en ciertos casos remitentes o intermitentes, hinchazón e incapacidad funcional de diversas o numerosas articulaciones pequeñas (exceptuando las articulaciones interfalangicas distales de los dedos de las manos) y grandes (inicialmente, con frecuencia sólo una o pocas articulaciones) y de las vainas tendinosas. En la poliartritis crónica juvenil los dolores son también crónicos, en ciertos casos remitentes o intermitentes, hinchazón e incapacidad funcional de una o varias articulaciones grandes, más raramente pequeñas (excepto las articulaciones interfalángicas distales de los dedos de las manos) y es frecuente que inicialmente sólo exista hinchazón articular indolora e hinchazón de las vainas tendinosas, predominantemente del dorso de la mano.
La poliartritis crónica juvenil linfonodulopática y leucocitósica, llamada también Enfermedad de Still, se caracteriza por tener un comienzo agudo con fiebre elevada, frecuentemente de tipo séptico, con manifestaciones viscerales (especialmente hepatoesplenomegalia), eritema e inicialmente participación articular a menudo no significativa (preferentemente en la muñeca y las articulaciones interfalángicas proximales de las manos. No existe bacteriemia ni respuesta a los antibióticos.
En el reumatismo estreptocócico o fiebre reumática suele debutar con la aparición de una poliartritis, aunque, a veces, puede faltar y frecuentemente de una carditis unas 2-4 semanas después de una infección estreptocócica, la mayoría de las veces con angina que puede pasar inadvertida teniendo que determinarse por lo menos de forma serológica.
En la artritis psoriásica existen dolores crónicos, en ciertos casos remitentes o intermitentes), hinchazón e incapacidad funcional de diversas o numerosas articulaciones pequeñas (preferentemente las articulaciones interfalángicas distales de los dedos de las manos) y grandes (inicialmente a menudo sólo una o pocas articulaciones). Además psoriasis en el propio paciente (pudiendo faltar o aparecer más tarde) o en un pariente próximo.
El síndrome uretro-conjuntivo-sinovial o síndrome de Reiter presenta una afectación de una o varias (oligo o poli) articulaciones, una uretritis y conjuntivitis, frecuentemente después de una infección intestinal (la mayoría de las veces disentería) o de las vías urinarias. Pueden aparecer otros síntomas: Balanitis, queratodermia, enantema de mucosa bucal, estomatitis ulcerosa indolora y su presentación suele ocurrir en hombres jóvenes. El lupus eritematoso es una enfermedad cuya sintomatología depende de la localización del proceso; Poliartritis o poliartralgias, accesos de fiebre, alopecia, reacción alérgica a distintas noxas, alteraciones cutáneas y manifestaciones en órganos internos de los tipos más diversos: riñón, pulmón, corazón, serosas (pleuritis, pericarditis, peritonitis), sistema nervioso central.
En la esclerodermia o esclerosis sistémica progresiva se aprecia atrofia e induración de la piel de progresión crónica (después de un estadio edematoso previo) con pérdida de la estructura fisiológica de la piel y pérdida funcional en el territorio de los dedos y las manos y, eventualmente, también de otras partes de las extremidades (limitación indirecta de la movilidad articular), rigidez facial, con o sin participación de órganos internos. La artritis gotosa se caracteriza por ataques que se desarrollan en pocas horas y que duran hasta 5-7 días, con fuertes dolores, hinchazón y eritema, solamente a nivel de una articulación en cada ataque.

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A través de las páginas web de varios organismos internacionales se pueden obtener más datos sobre la evolución de la enfermedad y también consejos para evitar la propagación. Estas son algunas:
- OMS (www.who.int/es, en español).
- CDC americano (www.cdc.gov/spanish, en español).
- Ministerio de Sanidad de España (www.msc.es).

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Claudia Rut Descalzi dijo
hola si yo hace 20 años tengo psoriasis en la cabeza unicamente, hace un tiempo me empezo a doles los dedos se me inflaman las muñecas y mucho dolor en los huesos. puede ser a causa de la psoriasis o artritis psoriasica.. muchas gracias
1 Octubre 2009 | 04:07 AM