Romeria al Santuario de la Virgen de Semón (1)
Tercer domingo de mayo. Se respira fiesta y cordialidad en todos los rincones de Alarba, pequeño pueblo de la Comunidad de Calatayud. Familiares, amigos, conocidos que no se ven hace tiempo pero que llegada esta jornada se reencuentran. Los saludos no faltan, los recuerdos de otros tiempos tampoco. Las referencias a los ausentes o a los que alguna circunstancia les ha impedido venir hasta el pueblo es obligada. Este día todo el que se acerca a esta localidad se siente alarbense.
A unos cuarenta minutos de caminata se encuentra el cerro de Semón, dentro ya del término municipal de Acered. En su cima se alza, esbelta y dominante, la ermita de la Virgen de Semón o de las Aguas que entre sus instalaciones cuenta con casa para el santero, figura hoy desaparecida. Su nombre, Semón, se debe a la existencia, en su día, de un pequeño asentamiento que contaba con castillo e iglesia. Del primero no quedan restos. De la segunda, el santuario, remozado en los últimos tiempos y desda donde se divisan paisajes extraordinarios con la Sierra de Pardos como fondo.
Se cuenta que desde 1797 todos los domingos de mayo se celebran fiestas y romerias a este lugar. El primer domingo de mayo corresponde a Olvés, el segundo a Acered, el tercero a Alarba y el cuarto a Castejón. Si hay un quinto, se comparte.
El día magnifico, el campo espectacular, Alarba a la espalda, la mirada puesta en el camino, nuestro pensamiento en el cerro de Semón.
Cualquier punto en donde se ponga la vista, eleva el ánimo.

Las señales de tiempos pretéritos jalonan el camino (peiron o pairon a la salida del pueblo)

Buen camino. Paso firme. Al final, el cerro.
Campos de trigo. Cielo azul.
Cerezos. Ahorro de agua, bien preciado en estas tierras.
Viñas, otra fruto de la tierra











Azucena dijo
gracias por hacer que nos conozcan un poquito más por el mundo
27 Febrero 2010 | 03:32 PM