Romeria al Santuario de la Virgen de Semón (2)
Cobijo no falta para los que trabajan la tierra.
La tierra de labor tampoco.

El camino sigue. Nosotros también.
Las obras de los antepasados perduran con las cicatrices y las heridas del tiempo.
El cerro a nuestro alcance.
Pero antes, una dificultad, la cuesta de las caracolas, suavizada por el hombre.
Desde lo alto tierras verdes y ocres, fértiles y yermas.










