La huerta zaragozana en peligro de desaparecer

El consumo de hortalizas en España ha sido y es uno de los más altos de Europa.. De entre las hortalizas, la patata y el tomate son los que más aprecian los españoles. Para que las verduras conserven gran parte de su poder nutritivo hay que lavarlas bien, pero no tenerlas en remojo; cocerlas tapadas y con poca agua y el tiempo justo; añadir la sal, una vez estén preparadas; y el mejor recipiente es la olla a presión.
Las verduras contienen vitamina C y pro-vitamina A, son antioxidantes y algunas de ellas como el cardo y la borraja son diureticos, ricos en fibra y agua y contienen minerales como el calcio, el potasio, el hierro y el magnesio.
La huerta de Zaragoza y alrededores, tradicional en el cultivo de verduras y hortalizas como la borraja, el cardo, la acelga, el tomate y la patata, entre otras, va reduciendose a pasos agigantados, fruto de la falta de relevo operacional, la reconversión de las huertas en terrenos urbanizables y el cambio de hábitos en la alimentación.
De 4.242 toneladas de borraja proveniente de la huerta de los alrededores de la capital aragonesa en 1998 se ha pasado a 2.954 en 2008, un 30% menos según los registros de MercaZaragoza. Los productos foráneos van ganando terreno a los autoctonos en detrimento de la salud de los aragoneses y de la economia de los productores.

Un nutritivo plato de borrajas con almejas
La verdura, la fruta, las legumbres y el pescado son los grandes ausentes de la dieta de los niños aragoneses que, a la larga, pueden sufrir raquitismo, sobrepeso y problemas de concentración. Cada día son más frecuentes las dietas monocolor en las que se abusa de la pasta y de los lácteos. Estos cambios en la dieta son debidos al consumo reducido de frutas y verduras fundamentalmente por la introducción en el mercado de alimentos menos nutritivos y alimentos precocinados y al ritmo trepidante en el que nuestra sociedad se ha sumido. Sin duda, la alimentación es resposabilidad de unos padres que deben estar bien informados de lo que conlleva un adecuado desarrollo de sus hijos pero también de nuestros dirigentes que, entre sus obligaciones, debería estar la de una adecuada formación académica en alimentación tradicional.
En estos tiempos de crisis económica en los que España echa de menos la existencia de una economía verdaderamente sostenible no solo hay que mirar hacia delante en investigación, innovación y desarrollo sino también echar la vista atras y percatarse del legado de nuestros antepasados recuperando oficios y labores relacionados con nuestra salud. Solo hay que observar los datos dados por la Asociación de Hortelanos de Zaragoza: los productores han caido de más de 600 a 37 en solo diez años y avisan de que las verduras propias se perderan.










