¿Es necesario informar de todas las muertes por gripe A?
Post publicado en el mundo.es salud
"Uno de los aspectos más controvertidos en relación con la pandemia de gripe ha sido (y será, probablemente) la información relativa a los pacientes fallecidos.
Cuando un paciente fallece, lo primero y más importante a preservar es el dolor de la familia, hecho que en la práctica totalidad de casos supone salvaguardar su intimidad y permitirles asimilar la situación con tranquilidad. Los profesionales sanitarios, que estamos más acostumbrados que la población general a contemplar este extremo final de la vida (natural pero difícil), sabemos que son momentos complicados.
En caso necesario, la información dirigida al público y a los medios debe siempre respetar los deseos del fallecido y su familia, ser escueta y realizarse en términos generales, sin entrar en detalles clínicos en especial. Hasta el momento, el recuento de casos pormenorizado, a menudo, con detalles sobre los antecedentes de los fallecidos por o con la gripe pandémica es, a mi entender, uno de los aspectos informativos que peor hemos gestionado todos, tanto por solicitar información como por suministrarla.
La defunción o muerte de una persona se consideran en epidemiología como una variable "dura", es decir, que no permite especiales interpretaciones en su medición: o se está vivo o se está muerto. Sin embargo, la causa de la muerte está sujeta a muchas matizaciones. En general, se sabe con cierta precisión la causa final de muerte, que es la que queda reflejada en el certificado oficial de defunción. Sin embargo, en muchas ocasiones, esta puede ser objeto de distintas interpretaciones. Por ejemplo, un paciente que ingresa en el hospital por la gripe pandémica, pero que está enfermo de cáncer de pulmón y, en el curso de la infección viral desarrolla una insuficiencia respiratoria grave, una sobreinfección bacteriana y fallece de un fracaso multiorgánico, no resulta fácil de catalogar.
Por ello, si repasamos los casos registrados en el Instituto Nacional de Estadística como fallecidos por "gripe" en España en un año cualquiera reciente (2006), veremos que son muy pocos, apenas un 1 por millón de habitantes.
Esta cifra es con toda seguridad irreal y por esta razón se emplea habitualmente una estimación combinada de fallecimientos "en exceso" por gripe y neumonía o fallecimientos "en exceso" por causa respiratoria y cardiocirculatoria y, en último extremo, los fallecidos "en exceso" por todas las causas (mortalidad global). Este cálculo implica que existe un periodo de referencia (en el que se supone que no hay gripe) y que suele corresponder al verano o a la primavera. Los fallecidos en este periodo se comparan con los fallecidos por las mismas causas en periodo de actividad gripal (otoño e invierno), determinado por la detección de una actividad gripal relevante en la red centinela. Este cálculo es el que ha lanzado a la opinión pública los famosos 3.000, 6.000 u 8.000 (para que veamos la homogeneidad de nuestras cifras...) fallecidos anualmente en España "por la gripe".
¿Cuántos de ellos fallecieron realmente por la gripe o siendo la gripe una de varias posibles causas de su muerte o simplemente sin que la gripe tuviese algo que ver en su proceso final? No lo sabemos con exactitud: de nuevo, lo estimamos mediante una serie de cálculos (no demasiado sencillos, además).
El Almirante Nelson, durante las batallas navales, solicitaba a sus cirujanos "la cuenta del carnicero" (el recuento de bajas). Un libro clásico de Anatomía Patológica con el que estudiábamos hace años indicaba que una enfermedad en concreto tenía una mortalidad del 1%, para añadir a continuación: "Recuerde que este 1% tiene nombre, apellidos y una familia".
Las cifras de mortalidad necesarias para mantener bien informada a la opinión pública no deben ser noticia constante, y, menos aún, pormenorizada. Dejemos descansar en paz a los pacientes fallecidos.
Antoni Trilla es jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona, profesor agregado de Salud Pública en la Universidad de Barcelona e investigador asociado del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB)".












La Guardiana dijo
me parecen muy hacertadas tus reflexiones,
la gente a de saber lo justo, el resto a de quedar en la intimidad de la familia,
que tengas un buen dia, ha de ser muy dificil convivir a diario con la muerte, yo no podria, soy muy sensible y empatizo mucho con mis semejantes, seria como vivir en mis propias carnes todos y cada uno de los casos,
por ello te admiro y doy gracias a todos los medicos por estar ahi.
buen dia.
15 Septiembre 2009 | 10:18 AM