Enfermedad de Alzheimer
Categoria Medicina y Salud Pública

El día 21 de septiembre, 103 años desde que la enfermedad fuera descrita por el médico Alois Alzheimer, se celebra el Día internacional del Alzheimer, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y por la Federación internacional de Alzheimer para sensibilizar a la sociedad contra esta entidad nosológica que afecta a miles de personas en todo el mundo. Se inició en 1994 y su objetivo es despertar la conciencia mundial sobre esta enfermedad y mostrar un apoyo incondicional a las familias en cuyo seno viven estos pacientes.
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad degenerativa de la corteza cerebral, que comienza por la región temporo-medial y se extiende a las áreas asociativas, mostrando depósito de beta-amiloide (placas neuríticas) en es espacio intersticial y presencia de ovillos neurofibrilares en el interior de las neuronas enfermas.
Esta enfermedad supone entre el 50 y el 70% de todas las demencias. La prevalencia en Europa es alrededor de 4,5% en mayores de 64 años. Aumenta al avanzar la edad, de modo que el pasa desde el 0,6-0,7% en la población de 65 a 69 años, hasta el 17,6-23,6% en los mayores de 90 años, con predominio en las mujeres. En un 50% de los casos de enfermedad de Alzheimer la enfermedad se hereda con un patrón autonómico dominante, siendo habitualmente presenil (comienzo antes de los 65 años). Recientemente un grupo de científicos descubrió tres nuevas relaciones genéticas (CLU, PICALM y CR1) importantes en esta enfermedad que afectan hasta el 20% de las personas con condición neurodegenerativa y que los expertos señalaron como el hallazgo más importante en 15 años. El resto corresponde a formas esporádicas, de inicio predominante en la edad avanzada, en las que intervienen factores predisponentes o poligénicos y factores ambientales.
Se conoce que cerca de 30 millones de personas estan afectados de los que 375.000 son españoles. Los expertos estiman que el número de afectados podría incrementarse un 75% en tan solo 25 años.
La primera manifestación es la dificultad para registrar nueva información en la memoria y posteriormente aparecen anomia (dificultad para recordar palabras), alteración de la comprensión verbal y de las funciones visuo-espaciales. En fases avanzadas serán más evidentes las alteraciones ejecutivas, agnosias (pérdida de reconocer los objetos), incontinencia esfinteriana y otros signos de gran incapacidad física e intelectual. Las alteraciones conductuales son frecuentes y diversas a lo largo de la evolución.
Existen tests que muestran el deterioro neuropsicológico y que ayudan en el diagnóstico precoz. La atrofia de la región temporomedial pueden hacerse evidentes mediante Tomografía axial computadorizada (TAC) , Resonancia Nuclear magnética (RNM), Tomografía por emisión de positrones (PET) o Tomografia computadorizada por emisión de fotón único (SPECT). Todas estas pruebas técnicas son el complemento necesario para apoyar la sospecha diagnóstica.
Los criterios de diagnóstico más universales son los DSM-IV y los NINCDS-ADRDA.
Su tratamiento va encaminado a disminuir la progresión de la enfermedad y manejar los problemas relacionados a las alteraciones que sufre la persona que padece la enfermedad. Desgraciadamente no hay, de momento, esperanza de un tratamiento eficaz que acabe con la enfermedad. De forma resumida podríamos concluir que el actual tratamiento de la enfermedad de Alzheimer está basado en medidas higienico-dietetico-sociales y medidas farmacológicas. Entre los primeros destaca el cambio de estilo de vida incentivando la participación en actividades grupales de forma supervisada, alentando la comunicación; la disminución de la ansiedad favoreciendo el sueño y favorecer el contacto social. Otras medidas neuroprotectoras que pueden utilizarse es favorecer la ingesta de vitaminas (B9 y E) y antioxidantes. Entre las medidas farmacológicas se utilizan inhibidores de la acetilcolinesterasa. La memantina, introducida hace poco, parece que evita la destrucción de las neuronas y ayuda a conservar las funciones cognitivas de estos pacientes.

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A través de las páginas web de varios organismos internacionales se pueden obtener más datos sobre la evolución de la enfermedad y también consejos para evitar la propagación. Estas son algunas:
- OMS (www.who.int/es, en español).
- CDC americano (www.cdc.gov/spanish, en español).
- Ministerio de Sanidad de España (www.msc.es).

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Pepe muñoz dijo
Toño: te puedo ofrecer una separata publicada recientemente en la revista PLEFA, que comenta la importancia de los ácidos grasos omega 3-y demencia.
Saludos,
Pepe
29 Septiembre 2009 | 08:54 PM