Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS)
Categoria Medicina y Salud Pública

El síndrome de la apnea o hipoapnea obstructiva del sueño (SAOS) junto con el insomnio es el trastorno del sueño más frecuente. Se caracteriza por el corte recurrente de la respiración durante el sueño como consecuencia de la obstrucción de las vias respiratorias pudiendo ocasionar serios problemas de salud al incrementar seriamente el riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, arritmias cardiacas, cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares -ictus-).
Al dormir se experimentan pausas respiratorias de más de 10 segundos de duración. Cuando hay entre 5 y 20 por cada hora de sueño , hablamos de apnea leve y cuando hay más de 30, de apnea severa. En España afecta al 2% de las mujeres y al 4% de los hombres adultos. Lo que se produce con el SAOS es una hipoxemia y una hipercapnia que provoca un incremento del trabajo cardiaco. Según un estudio publicado recientemente, los enfermos de insuficiencia cardiaca que padecen SAOS tienen dos veces más riegos de muerte que los que no la sufren.
Los síntomas diurnos que puede ocasionar este síndrome consisten en dolor de cabeza matutino, sensación de no haber descansado por la noche, somnolencia , irritabilidad, problemas de atención y memoria, etc. Durante la noche la señal de alarma viene dada por ronquidos fuertes y prolongados interrumpidos por largos periodos de silencio y un sueño agitado, con sobresaltos.
Para diagnosticar este síndrome se utiliza la polisomnografia, una técnica neurofisiológica en la que se observa el sueño del paciente por la noche monitorizando un grupo de constantes y ritmos vitales (Electroencefalograma,, frecuencia cardiaca, electrocardiograma, tensión arterial, respiración, movimientos corporales y el ronquido). Estos datos son registrados y luego estudiaados en las Unidades de Trastornos del Sueño.
El tratamiento depende de cada paciente y de la gravedad del caso pero la terapia más utilizada es el CPAP que consiste en insuflar mediante un aparato aire a presión continua evitando el cierre de las vias respiratorias, eliminando las paneas y los ronquidos. Su efectividad es muy alta y tras un periodo de adaptación se consigue un sueño reparador.
Existen otras alternativas terapeuticas que lo que intentan es mantener mecanicamente mediante sistemas de adelantamiento mandibular abiertas las viaas respiratorias. En otros casos, en los que existenm alteraciones anatómicas concretas se indicara cirugía para su corrección.










