Haití. Objetivo: Sobrevivir

Foto elpais.com
Esta mañana me he encontrado en la página de Teresa, un excelente blog en dónde se puede saborear la mejor música, un post en el que nos hacía llegar a sus amigos y a los que se pasan por esa "su casa" una canción "sálvese quien pueda", compuesta e intepretada por Enrique Cardoza. Canción cuya iniciativa va dirigida a fomentar la solidaridad con los seres humanos que sufren en Haití y a una donación responsable.
Nota.- Para escuchar el video en las mejores condiciones pinchar en el icono altavoz del primer SLIDE de la columna de la derecha.
A medida que pasan los días nos llegan las crónicas de los periodistas desplazados a ese país quebrado. Miles de muertos. Su número, todavía imprevisible, miles de afectados cuyo único objetivo es sobrevivir. El caos reina en esa tierra en la que el hedor del dolor y de la muerte se respira con cada bocanada.
La respuesta de la comunidad internacional, impresionante pero, todavía escasa. La gran dificultad: hacer llegar esa ayuda a los damnificados. Las dificultades sobre el terreno son muchas. La autoridad no existe, la ausencia de un lider local que coordine la acción es manifiesta. El gran dueño del Mundo, EEUU, liderados por su presidente, ha enviado soldados, ayuda sanitaria y alimentos. Ha movlizado a la sociedad civil poniendo a su servicio la mismisima página web de la Casa Blanca. Obama ha contado con todos, incluso con los expresidentes Clinton y Bush para "todos a una" ayudar al país más pobre de América. No hay divisiones, no hay protagonismos, el desastre de Haití no lo permite.
El resto de los países se afanan en hacer llegar su ayuda en el más breve plazo de tiempo. La ONU, con su Secretario General a la cabeza, se esfuerza en un coordinación para que le faltan recursos.
No es tiempo, no da tiempo, para pensar en quien da más. El hombre que sufre es muy pequeño ante la inmensidad de la Naturaleza rebelde. En estas sitiuaciones es cuando se comprueba quien lidera el mundo y es capaz de aunar a todo un pueblo. No es momento de luchas políticas, de reproches ni de protagonismos extraños. Se han perdido muchas vidas, cincuenta mil contabilizadas aunque, las previsiones estimadas cifran las pérdidas en doscientas mil. Imposible saberlo con exactitud.
El drama que viven los haitianos tiene una única solución posible, tardía, pero no cabe, en este momento, otra, la SOLIDARIDAD HUMANA. Quedará tiempo para subsanar las heridas de la pobreza, de la corrupción y de la inestabilidad política. Ahora toca SOBREVIVIR.










