Labordeta, el Parque Grande y el Himno de Aragón
Categoría Sala de Disección

No ha pasado una semana desde el 19 de septiembre, fecha en la que, de madrugada, nos dejo Labordeta. Día triste para Aragón. La consternación y la aflicción se apodero de todos los aragoneses. Pocos son los nacidos o no en Aragón que no le conocieran. Hombre peculiar donde los haya, honesto, afin a sus ideas, trabajador y amante de llevar una vida ajena a las alabanzas y reconocimientos (en pocos momentos le he visto emocionado al recibir un galardón, acaso su nombramiento como doctor "honoris causa " por su Universidad, la de Zaragoza, empeño -el de su doctorado- abandonado en su juventud), conversador de plaza del pueblo, cercano a sus paisanos, amante del vino y de los productos que esta tierra da, deja un recuerdo imborrable para sus coetáneos.
Sumido estos días en la reflexión de este acontecimiento, en las tierras profundas del Maestrazgo turolense, he tenido tiempo de conocer desde las entrañas de mi tierra cuanto se le quería y se le adimiraba y el desánimo que ha dejado su desaparición.
De regreso a la capital he observado la prisa que unos cuantos se han dado para aprovechar su figura, figura que merece más, mucho más. Decisiones precipitadas, a mi juicio, la de dedicar con su nombre al espacio del Parque Grande, espacio que ya tiene su nombre y que me recuerda la facilidad con que algunos modifican los nombres de calles, plazas y parques sin contar con el sosegado reposo del tiempo. El "Cabezo", el Parque Grande" o el Parque "Primo de Rivera", Don Miguel, que no José Antonio ,seguirá siendo el "Parque Grande y el nombre de Labordeta, estoy seguro, se ira difuminando con el transcurrir de los tiempos.
En mi opinión, Labordeta merecería dar nombre a un espacio cultural aragonés, en el que se aunaran las diferentes artes. Un espacio vivo, como lo es el merecido recuerdo que el cantautor tendrá, seguro, en nuestras mentes. Hace tiempo que echo en falta el interés en las fuerzas políticas por el arte y la cultura. Solo en determinados momentos, como el que nos ocupa, guiados más por el afan de protagonismo y el rédito particular que les pueda dejar se acuerdan de la Cultura y del Arte. La ayuda institucional a asociaciones, grupos o artistas particulares brilla por su ausencia. Las manifestaciones culturales encuentran un escaso eco en la Gestión Pública, más dedicada a la galeria y a lo "rentable" que a la formación y educación de los componentes de nuestra sociedad.
Lo anterior me hace pensar y proponer que Zaragoza como capital de Aragón debiera tener ese espacio cultural aragonés próximo a la Estación de Ferrocarril del Portillo, en el solar donde futuras instalaciones culturales van a asentarse (Caixaforum, el Teatro de la Opera anunciado y promovido por la SGAE, etc). Labordeta, poeta, narrador, profesor, cantautor, juglar y aragonés merece un espacio propio, un entorno donde la cultura aragonesa se vea reflejada y sea asequible a los zaragozanos y resto de aragoneses.
El Himno de Aragón, compuesto por el turolense Antón García Abril con letra de los poetas Manuel Vilas, Rosendo Tello, Ángel Guinda e Idefonso Manuel Gil, forma ya parte del patrimonio aragonés. Su belleza esta fuera de duda. Recordemos que Aragón ya tenia su himno sustituido por el actual. no convirtamos nuestro himno representativo en algo que ha de cambiar con el vaivén de los tiempos.
El "Canto a la Libertad" de Labordeta es una canción con un gran arraigo popular que dice mucho de las gentes y de la las tierras de Aragón. Su manifestación espontánea estos días la ha consolidado como una manifestación popular con grandes dosis de esperanza. En mi opinión esta bien como esta, como una excelente prueba del tesón y carácter aragonés.













Anita B. dijo
A mí me parece estupendo que sustituyan el nombre del parque (que llevaba el de un dictador) por el de Grande José Antonio Labordeta (la voz de todos los aragoneses, un poeta, un hombre culto y de gran sensibilidad, un persona que representa valores muy positivos), siendo todo un homenaje al cantautor, pues le gustaba mucho pasear por él. Es una forma de darle un nuevo brillo al lugar: a mí se me ilumina el corazón de esperanza al pensar que con su nuevo nombre le harán el caso que merece y necesita con urgencia. Esperemos que ahora se esmeren en hacer del parque ese lugar especial que Labordeta quería, pues él estimaba y recogía las quejas y sugerencias de sus paseantes.
Por otro lado, he leído que es posible que también bauticen con su nombre al auditorio.
Lo que dices del himno no es cierto. Tú nombras el "Himno a Aragón" como un himno oficial anterior al actual, pero en realidad fue una pieza compuesta con un fin artístico sin más y dedicado a una persona en concreto importante de la época, pero el verdadero Himno Oficial de Aragón sólo ha sido uno, declarado por ley en 1989, y es el que dices erróneamente que sustituyó a ese (que no lo sustituyó porque nunca fue un himno como tal, simplemente su nombre es "Himno a Aragón", como podría haber sido "Oda a Aragón" o similar).
Besinhos!
26 Septiembre 2010 | 12:41 PM