Colegiación obligatoria ¿o no?
Categoría Medicina y Salud Pública

El Gobierno quiere regular la colegiación de determinadas actividades profesionales. Según se desprende del documento previo al anteproyecto de ley de servicios profesionales que esta preparando el Gobierno solo dos sectores se situarán fuera de esta corriente liberalizadora, el sector sanitario y el jurídico.
Por su parte el Consejo General de Colegios de Médicos en su asamblea general ha aprobado por unanimidad el pasado fin de semana un documento en el que defiende la colegiación universal como “mecanismo de control del ejercicio profesional” y “mantenimiento de la deontología profesional”.
Asimismo se explica en el documento que “el mecanismo de control del ejercicio profesional que tiene por objeto el mantenimiento de la deontología profesional es una función estrictamente colegial, que no puede atribuirse, ni siquiera por Ley, a otras entidades u órganos de la Administración, pues de lo contrario, entrañaría una quiebra del articulo 36 de la Constitución.
Por el contrario la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha manifestado su oposición a la colegiación obligatoria porque “supone un atentado contra la libertad de los médicos para ejercer su profesión en el sistema público”, ya que les “obliga” a desembolsar una “cantidad importante” de dinero personal y significa, además, un “agravio comparativo” con otros países de la Unión Europea donde no existe esa obligaoriedad. Además la colegiación no combate el intrusismo como demuestra, se dice, los casos aparecidos en varias comunidades autónomas, y que no han sido detectados por los Colegios.
Una situación –dice la FADSP- que, en definitiva, entra en contradicción con la sociedad actual que propugna el libre mercado en lo económico y la democracia representativa mientrás que obliga a algunos ciudadanos a pertenecer a denterminadas organizaciones.
No existe nadie más interesado en el control de la profesión médica, la contribución docente e investigadora, la aceptación de las normas reguladoras y la detección de malas prácticas profesionales que los propios médicos que deben velar individual y colectivamente por el prestigio de una profesión tan denostada en los últimos tiempos. Un estamento independiente ajeno a los avatares de la política que se aleje de ideologías extrañas a la propia profesionalidad es fundamental, en mi opinión, para que no menoscabe su tarea fundamental en la sociedad actual.
Documento del CGCOM










