Determinantes ambientales y cáncer
Categoría Medicina y Salud Pública

El 17 y el 18 de marzo se ha celebrado en Avilés (Asturias) la Conferencia Internacional de la OMS sobre determinantes ambientales y laborales del cáncer: Intervenciones para la prevención primaria. En su Acto de Clausura, presidido por Maria Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud, se firmó la Declaración de Asturias, un auténtico catálogo de intenciones, por la que se insta a que todos los países del mundo tengan en cuenta la prevención primaria dando una serie de recomendaciones, entre las que está la necesidad de una colaboración “estrecha y sólida entre todos los sectores y Estados.
La prevención primaria salva vidas y ahorra miles de euros. La prevención primaria depende de forma inequivoca de la investigación independiente, financiada con fondos públicos y esta encaminada a descubrir las causas ambientales y laborales del cáncer.
También se anima a desarrollar un convenio marco global en materia de control de esas causas y que la Organización Mundial de la Salud lidere el desarrollo de indicadores medibles de exposición y enfermedad para su utilización en todo el mundo.
Todos los países deben adoptar y vigilar el cumplimiento de la legislación básica en materia de protección contra el cáncer de origen ambiental y laboral y deben “prohibir “completamente” la producción y el empleo de amianto en todas sus formas con efecto inmediato. Asímismo, a las empresas se les insta a cumplir con las normas y directivas en materia de prevención del cáncer de este tipo e incluso aplicar las mismas medidas protectoras de los países más desarrollados en los que están en vias de desarrollo. La Oms apuesta también por la investigación de nuevas causas ambientales y laborales del cáncer con el fin de orientar la prevención futura.
El cáncer es la segunda causa de muerte en todo el mundo. En 2008 hubo 7,6 millones de muertes por esta causa, y 12,7 millones de casos nuevos. Se calcula que aproximadamente un 19% de los cánceres son atribuibles a factores medioambientales, incluido el entorno laboral. Ello supone 1,3 millones de muertes anuales. Por consiguiente, las intervenciones medioambientales y laborales son fundamentales para reducir la incidencia del cáncer; además, la reducción de la exposición a los carcinógenos puede ser rentable y contribuir al bienestar general de la población.
Declaración de Asturias
En esta Declaración se llama a la prevención primaria del cáncer de origen ambiental y laboral en todos los países del mundo. A continuación se enumeran una serie de recomendaciones fundamentales:
1. La prevención de la exposición ambiental y laboral que provoca el cáncer debe ser un componente integral para el control del cáncer a nivel global. Dicha prevención requiere una colaboración estrecha y sólida entre sectores y países.
2. La OMS debe desarrollar un convenio marco global en materia de control de las causas ambientales y laborales.
3. La OMS debe liderar el desarrollo de indicadores medibles de exposición y de enfermedad para su utilización en todo el mundo.
4. Todos los países deben adoptar y vigilar el cumplimiento de la legislación básica en materia de protección contra el cáncer de origen ambiental y laboral.
5. Todos los países deben prohibir completamente la producción y el empleo de amianto en todas sus formas con efecto inmediato.
6. Las empresas han de cumplir con todas las normas y directivas en relación a la prevención del cáncer de origen ambiental y laboral en todos los países y del mismo modo han de aplicar en los países en vías de desarrollo las mismas medidas protectoras empleadas en los países más desarrollados.
7. Es necesaria la investigación para descubrir nuevas causas ambientales y laborales del cáncer con el fin de orientar la prevención futura.










