Medicamentos publicitarios
Categoría Medicina y Salud Pública

Las especialidades farmacueticas publicitarias, los llamados medicamentos EFP (Especialidad farmacéutica publicitaria) tienen unas características específicas, tales como ir destinadas al alivio o tratamiento de síndromes o síntomas menores que no precisan de la atención médica, su libre uso y dispendsación sin receta médica y tener una composición definidas, cuyos integrantes has sido sancionados como utiles e inocuos para su uso.
Su calificación, registro, dispensación y uso de estos preparados están regulados por el Real Decreto 1416/1994, de 25 de junio, por el que se regula la publicidad de medicamentos de uso humano siguiendo lo establecido en la Ley del Medicamento (Ley 25/1990, de 20 de diciembre).
La mayoría de la población consume este tipo de medicamentos aconsejada por el farmacéutico o se basa en su experiencia personal previa
Estas especialidades farmacéuticas publicitarias están excluidas de la financiación con cargo a fondos públicos y su precio puede ser fijado libremente por los laboratorios sin perjuicio de las intervenciones administrativas que por razones económicas, sanitarias o sociales se consideren.
Ahora se anunucia por parte del Ministerio de Sanidad que esta normativa será modificada proximamente y que, en todo caso, será posterior a una guía dirigida al público, con un código de buenas prácticas sobre la publicidad de estos productos.
Parece que la actual crisis económica, las medidas adoptadas por el Gobierno de contención del gasto farmacéutico en aras a una sostenibilidad del sistema sanitario y las dificultades por las que atraviesan las oficinas de farmacia han hecho que la Administración reaccione favoreciendo estos productos denominados ahora “de autocuidado de la salud”. La sola medida de contener el gasto sin tener en cuenta el concepto global de salud puede traer consecuencias contrarias para la salud de los administrados.
Por muchas medidas de este tipo que se establezcan no mejorara la salud sino va acompañada de una educación sanitaria acorde con nuestra sociedad. La educación sanitaria no se improvisa y requiere de estrategias en materia educativa a diferentes sectores de la población y que conllevan años de desarrollo. Una educación sanitaria requiere la modificación de conductas de personas, grupos y colectividades entre las que se encuentra un consumo racional de medicamentos, publicitarios, o no, de autocuidado de la salud o no.
Finalmente, hay que recordad que desde el punto de vista sanitario sólo existe un tipo de medicamento, y no debemos caer en el error de distinguir entre especialidades publicitarias y no publicitarias. La diferencia entre medicamentos con y sin receta es exclusivamente administrativa por lo que debe contemplarse desde un punto de vista responsable por farmacéuticos, profesionales sanitarios, autoridades sanitarias y, en general, por la sociedad.










