La desordenada gestión de la sanidad pública española
Categoría Medicina y Salud Pública
Día a día asistimos atónitos a las medidas que cada autonomía promulga para hacer frente a la crisis financiera de sus sistemas sanitarios. Pero no es menos cierto que el estupor y la indignación de los profesionales crece al observar la inoperancia de un ministerio que no coordina lo que debiera y que asiste al resquebrajamiento de un sistema sanitario que ha sido envidiado, antaño, allende nuestras fronteras.
Para los que asistimos desde fuera a las medidas "eficaces" que se pretenden instaurar en la sanidad pública española se nos hace incomprensible cómo puede ponerse en marcha un procedimiento como la "receta electrónica", basado en carisimos sistemas informáticos con los que se quiere instaurar una imposible red sanitaria, cuando unas autonomias invierten mensualmente en la salud de sus ciudadanos 1800 € por persona y mes y otras son capaces de asignar sólo 1000 €, a cambio de mal sobrellevar una deuda dificilmente amortizable.
El Consejo interterritorial de Sanidad , teórico aglutinador de las iniciativas comunes en materia sanitaria, es incapaz de llevar a la práctica sus decisiones, no controla un necesario ajuste presupuestario sanitario autonómico y se pliega , porque no manda, a los intereses partidistas o electoralistas de los gobiernos territoriales.
Finalmente, aunque sobran ejemplos, la instauración de la "unidosis". Tal medida, liderada por la titular del ministerio de sanidad, va a resultar ineficaz, al menos de momento, al fraccionar los envases de unos medicamentos, como el ibuprofeno o el paracetamol, en lugar de ajustar los envases a los tratamientos protocolizados o dispensar fármacos en unidosis, más acorde con una terapia personalizada.
Ramón Blasco Nogués, ex presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, resalta en su articulo publicado en Heraldo de Aragón el pasado domingo diciendo ""a día de hoy, la interoperabilidad del sistema informático de la receta electrónica ni existe ni se la espera" y en otro lugar de su interesante articulo concluye desde el punto de vista económico: "40 dosis de ibuprofeno tienen un precio de 1,98 € y una sola dosis, la famosa, cuesta 0,17 €. Multipliquen por 40 y tendrán -irónicamente dicho- el "ahorro" previsto, 6,8 € donde antes pagabamos 1,98 €".
Las cifras cantan y tal vez con el desarrollo del "novedoso procedimiento de dispensación" salgan las cuentas, pero falta estudio y sentido común, lo que parece que falta en nuestros gestores.
El Ministerio de Sanidad -dice su titular- aprobará "los requisitos y las condiciones técnicas" que permitirán,a partir de 2011, y de forma paulatina, a los médicos poder prescribir la cantidad exacta de medicamentos que requieren sus pacientes. Con ello, espera ahorrar 300 millones al año.
Las conclusiones son obvias y, por tanto, innecesarias plasmarlas aquí aunque no me resisto a proclamar lo que tantos profesionales consideramos como fundamental: La devolución de la gestión sanitaria al Estado en aras a una justa equidad y cohesión sanitaria.
Ver tambien "el ahorro con las unidosis", un post de "El Supositorio"










