Zaragoza en verano. Una crónica de Luis Alfonso Arcarazo Gacía
Categoría Rincones Zaragozanos
No, Zaragoza no ha sido evacuada ni el Ebro se ha desbordado por haber sufrido un tsunami fluvial, ni se ha declardo ningún conflicto. Es Zaragoza en pleno agosto. Son las obras del tranvía, el tranvía que han descubierto nuestros políticos cuando los que ya hemos cumplido los cincuenta veiamos transitar por las calles zaragozanas. Entonces entorpecían el tráfico rodado, hoy entorpecen, sin circular, el paseo de los sufridos viandantes zaragozanos.
Os dejo una perla, una crónica de un buen amigo, recien llegado de vacaciones y sorprendido de lo que se encuentra cuando regresa. Apenas, han sido unos días los que se ha ausentado.

Paseo de la Independencia. Agosto 2011
Zaragoza en verano. Una crónica de Luis Alfonso Arcarazo Gacía
En cuanto uno se ausenta de casa unos días, al regreso lo extraña todo y no lo digo por la casa, que está igual, pero con un dedo de polvo, sino por la ciudad.
Sales a la calle y parece que esté toda la ciudad en obras y no por aquellas operaciones asfalto, que tradicionalmente se realizaban en verano y de noche para molestar lo menos posible, no, no... son la sobras del Tranvía de Zaragoza, que casi se están convirtiendo en las famosas de El Pilar, porque ya no se sabe cuanto llevamos con ellas. Da la impresión de que siempre las hubiera habido.
Mientras los trabajos se desarrollaron en Valdespartera, Isabel la Católica, Fernando el Católico o la Gran Vía, pues bueno, sólo afectaban a los vecinos o a los que obligatoriamente debían pasar para ir a casa o al trabajo, pero cuando han llegado al corazón de la ciudad, la cosa ha cambiado. En la plaza de Basilio Paraíso ha desaparecido la fuente y los autobuses deben superar tantos obstáculos, que parece que estuvieran sorteando una ginmcana y del Paseo de la Independencia, que contarles, cortado, lleno de maquinaria y con un único carril de bajada para los autobuses, dando la impresión de que estuviéramos preparándonos para un "Tercer Sitio", sólo ha faltado la aparición de un esqueleto en la calle Cinco de Marzo, posiblemente de los combates contra los invasores franceses de 1808, para terminar de complicar las cosas, porque realmente no se sabe como ni cuando continuarán.
A la vista de los acontecimientos, lo mas sensato seria volver de nuevo a las vacaciones y no regresar hasta que el famoso tranvía circule de punta a punta de Zaragoza, cuando hayan finalizado todas las obras posibles, aunque eso no es mas que una entelequia, pues nuestros políticos, que para eso de las obras son incansables, seguro que ya han discurrido la próxima, pues el objeto verdadero es mantener al ciudadano permanentemente desorientado, sin saber por que calle circular o por donde le llevará a uno el autobús, si acaso pudiera circular alguno, de esa forma no tendrá tiempo para pensar en otras cosas.
Texto y fotografias : Luis Alfonso Arcarazo García

Plza de Basilio Paraiso Agosto 2011 ¿Dónde esta la fuente?










