Religiosidad y Salud Mental
Categoría Medicina y Salud Pública

La Jornada Mundial de la Juventud 2011 se celebrará del 16 al 21 de agosto en Madrid congregando a cientos de miles de jóvenes procedentes de la mayoría de los países del mundo. La Jornada se celebra cada tres años en un lugar diferente del planeta. Los jóvenes van llegando a España y recorren las calles de muchas ciudades, entre las que se encuentra la mía. Lucen alegres y felices por lo que van a vivir, lejos del anticlericalismo que siembra el odio y que muchos predican. Viven su fe con alegría esperando al Santo Padre que añora encontrarles con esa vitalidad que les caracteriza. El magisterio del Papa recaerá sobre los jóvenes y llevado a todos los rincones de la Tierra.
Estos jóvenes, sedientos de aprender y de encontrar sentido a sus vidas, se muestran felices, a diferencia de otros que siembran el odio y el caos en Inglaterra.
A propósito de lo anterior traslado hasta aquí un artículo en el que se ahonda en la diferencia entre las personas con valores religiosos y las que no lo tienen. Unas líneas basadas en un análisis científico que no dejan indiferente a nadie y que hacen reflexionar.
Las personas religiosas que viven en sociedades con alto nivel de estrés son más felices que los individuos no religiosos. Sin embargo, en comunidades pacíficas, donde la participación religiosa es menor, la gente es igualmente feliz, tanto si son religiosos como si no lo son, según un estudio realizado por la Universidad de Illinois y publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology.
El trabajo analiza datos procedentes de 'Gallup World Poll 2005-2009', una encuesta realizada en más de 150 países que incluye preguntas sobre la afiliación religiosa, la satisfacción vital, el respeto, el respaldo social y los sentimientos negativos y positivos. Los investigadores también tuvieron en cuenta los datos electorales de Gallup para 2009 en Estados Unidos.
Según explica el profesor emérito de Psicología de la Universidad de Illinois Ed Diener, líder de esta investigación y científico de la Organización Gallup, éste es el primer estudio a escala global sobre la religión y su relación con la felicidad.
Estudios anteriores, muchos de ellos centrados en Estados Unidos, sugerían que las personas religiosas tendían a ser más felices que las no religiosas. Sin embargo, los nuevos descubrimientos apuntan a que la religiosidad y la felicidad están estrechamente vinculadas a las características de la sociedad en la que las personas viven.
"Las circunstancias predicen la religiosidad", señala este investigador, para quien "circunstancias difíciles llevan con más fuerza a la gente a ser religiosa". "En sociedades religiosas y en circunstancias difíciles, la gente religiosa es más feliz que la no religiosa. Sin embargo, en sociedades no religiosas o más benévolas, donde mucha gente tiene sus necesidades cubiertas, la gente religiosa no es más feliz, todo el mundo es más feliz", asevera.
A mayor religiosidad, más sentimientos positivos
Según han observado los autores del estudio, el sentimiento religioso parece disparar la felicidad y el bienestar en sociedades que fallan a la hora de proveer a sus miembros de comida, trabajo, cuidados médicos, seguridad y oportunidades en educación.
En sociedades seculares, en muchos casos más ricas, las personas religiosas y las que no lo son experimentan mayores niveles de bienestar y sentimientos positivos. La gente religiosa que vive en países seculares reconoce tener más sentimientos negativos que los no religiosos.
Estas mismas tendencias se pueden observar en los diferentes Estados de Estados Unidos, según los investigadores, que han encontrado más personas religiosas en los Estados más pobres y con menos ayudas sociales, dice Diener. La religiosidad allí también parece disparar el bienestar y los sentimiento positivos, en comparación con sus vecinos no religiosos.
Fuente Jano.es










