Enfermedades o Infecciones de transmisión sexual
Categoría Medicina y Salud Pública

Las enfermedades o Infecciones de trasmisión sexual (ETS o ITS) son un grupo de enfermedades que se contagian a través de las relaciones sexuales Se las conoce de una forma o de otra en función de la presencia de sintomas o no. La enfermedad ocasiona sintomas y la infección puede no ocasionarlos. Cualquier persona que tiene relaciones sexuales puede contraer una enfermedad o una infección de transmisión sexual. A veces pasan desapercibidas porque no presentan molestias (ITS), pero ello no significa que su salud no este afectada.
Existen múltiples Infecciones de Transmisión Sexual y cada una requiere un diagnóstico confidencial y un tratamiento específico. De ellas la enfermedad más grave es el SIDA. Si existe la posibilidad de contagio debe consultar a la mayor brevedad.
Tradicionalmente han sido clasificadas como de transmisión sexual cinco infecciones: la sífilis, causada por Treponema pallidum; la gonorrea, por Neisseria gonorrhoeae; el chancroide, por Haemophilus ducreyi; el linfogranuloma venéreo, por Chlamydia trachomatis, y el granuloma inguinal, por Calymmatobacterium granulomatis, pero existen más, algunas de ellas extraordinariamente frecuentes, como las verrugas genitales (papilomas) causadas por el virus del papiloma humano (VPH), la pediculosis púbica, la hepatitis B, el SIDA ...
En los últimos años el número de personas con una infección de transmisión sexual ha aumentado. La relajación de las medidas de prevención durante las relaciones, la precocidad de las relaciones sexuales con la ausencia de una formación adecuada y la ausencia de consultas especializadas en estas enfermedades son los principales obstáculos para mantener a raya estas patologías, según denuncian los médicos de Atención Primaria. Entre las más prevalentes los casos de clamidia, sífilis y VIH, además de la infección por el virus del papiloma humano que es la más frecuente.
Las armas más importantes contra las ITS son la prevención, tomando las medidas oportunas por medio del uso del condón y la higiene adecuada, elementos imprescindibles para una sexualidad responsable y que reducen considerablemente el riesgo de transmisión de estas infecciones.
Se necesita la implicación de los responsables políticos de nuestro sistema sanitario, que se conciencien de la necesidad de luchar contra las ETS y faciliten una labor docente y divulgativa por parte de los profesionales sanitarios.










