Venida de la Virgen a Zaragoza
Categoría Tradiciones y Leyendas de Aragón
"Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza". Cuadro de Goya joven que se conserva en el Museo Provincial de ZaragozaEn el año 40 (después de Cristo), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión. Juan y Santiago, hijos de Zebedeo, pescadores de Galilea que siguieron a Jesús hasta transformarse en Sus Apóstoles. Después del Pentecostés, llenos del Espíritu Santo, los doce Apóstoles salieron a evangelizar el mundo. Santiago tuvo la inspiración de elegir la Península Ibérica como destino, cambiando a partir de allí la historia de España y de la América toda, muchos siglos más tarde.
Los documentos dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a siete hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".

Santiago y los Santos Convertidos, obra de José Ramirez de Arellano, en el interior de la Santa Capilla
No existen documentos que confirmen los lugares de origen de esos siete hombres (los convertidos), hay opiniones de que eran de Roma, otra fuente situa su origen en Zaragoza, donde se unieron al Apostol, junto a otros dos varones, Teodosio y Atanasio, que le acompañaban en su viaje.
Una peculiar tradición aragonesa los hace naturales de diferentes poblaciones de esta región: Indalecio, de Capse (Zaragoza); Eufratio, de Sariñena, en Huesca; Tesiifonte, de Tauste (Zaragoza), Torcuato, de Calatayud (Zaragoza); Hesiquio, de Tarazona (Zaragoza) y Cecilio y Segundo, sin patria conocida.
Todos ellos partieron hacia Jerusalén excepto Anastasio y Teodosio que se quedaron como Obispo y
Presbíero, respectivamente, en la ciudad de Zaragoza, como señalan el cronista Jerónimo Blancas y Fray Gerónimo Román de la Higuera.
Posteriormente, martirizado Santiago, sus discipulos partieron hacia Roma donde fueron consagrados Obispos por los Santos Pedro y Pablo y enviados a la provincia Bética (actual Andalucía) para que predicaran el evangelio.
Fuentes: GozArte.net
Fuente: Caminamos a Santiago. B.I. nº 196. Octubre de 2011 "Los Convertidos", de Francisco Javier Orbañanos










