Cribado del Cáncer de Próstata
Categoría Medicina y Salud Pública

Imagen: Saludable.ME
En el marco del XXXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), celebrado en Oviedo, se desarrolló el pasado 3 de noviembre el Aula de Urología, una actividad formativa en la que tomaron parte alrededor de 90 facultativos para poner al día sus conocimientos acerca de distintos procesos urológicos. Dentro de este aula se celebró un seminario sobre Cribado de cáncer de próstata en el que el Dr Francisco José Brenes Bermúdez, médico de Atención Primaria, estableció una serie de normas de cómo enfrentarse ante este problema.
La realización del cribado del cáncer de próstata debe realizarse en ausencia de síntomas o indicios de enfermedad. Requiere la utilización de las siguientes pruebas diagnósticas: Tacto rectal, Determinación de PSA (Prostatic specific antigen) y Biopsia transrectal ecodirigida.
La realización de este cribado en población asintomática es controvertida. No existe un criterio unificado entre las diferentes asociaciones médicas sobre las condiciones en las que se debe ofrecer el cribado, salvo en aquellas situaciones de riesgo como son: los antecedentes de cáncer de próstata en familiares de primer grado y los pacientes afroamericanos.
En 2009 se realizaron dos estudios que se contradecian, uno realizado en Europa (N Engl J Med 2009;360:1320-1328) y otro en Estados Unidos (N Engl J Med 2009;36:1310-1319), pero ninguno demostraba que la realización del cribado del cáncer de próstata se asocie a una disminución de la mortalidad total.
Un metaanálisis publicado en 2010 (BMJ 2010:341: c4543) tampoco en sus conclusiones aprecia ventajas en la realización sistemática del cribado en la población general masculina.
La Asociación Europea de Urología considero en 2010 que el cáncer de próstata es un importante problema de salud y una de las principales causas de muerte por cáncer masculino. Sin embargo, los actuales datos publicados son insuficientes para recomendar la adopción del cribado poblacional del cáncer de próstata como politica de salud pública, debido al gran efecto del sobrediagnóstico y del sobretratamiento. Además, debe tenerse en cuenta la repercusión en la calidad de vida, los costes y la rentabilidad.
Los individuos interesados en el cribado deben ser informados sobre riesgos, beneficios y exposición individual.
La última revisión de la US Preventive Task Force Americana, presentada en octubre de 2011, sigue sin aconsejar la realización del cribado (Chou R et al. Ann Intern Med October 7, 2011).
Es de agradecer la introducción de este asunto en el Congreso de Médicos de Atención Primaria pues aclara muchos conceptos. Los médicos de Atención Primaria, antes de incluir la sistematización de una actividad de cribado, debemos valorar las consecuencias positivas y negativas de las distintas pruebas diagnósticas y de las medidas terapéuticas, lo que implica realizar un análisis continuo de los beneficios y perjuicios por lo que cobra una especial importancia los datos que suministra la historía clínica del paciente.










