"Bebes Medicamento" o "Niños de diseño" ¿el fin justifica los medios?
Categoría Sala de Disección.
Polémico, controvertido y complejo asunto pues toca un tema de actualidad que goza del beneplácito de una parte de la sociedad subyugada por los avances de la técnica y por el efecto que sobre la familia "sufridora" produce.

La noticia tiene un buen titular, no cabe duda, "Nace el segundo "bebé medicamento" para salvar la vida de su hermano" y ocupa la mayor parte de los medios de tirada nacional. Si bien la finalidad no tiene discusión, se trata de obtener un bien, la curación de un hermano) los medios utilizados, reproducción asistida con obtención de embriones, con un perfil genético adecuado, es más controvertido desde el punto de vista bioético. En el tratamiento de la noticia se obvian algunos datos, de forma interesada o no, como el siguiente: la posibilidad de que una pareja que inicia el proceso obtenga finalmente éxito está entre un 10% y un 5%. Además, y eso es, quizás, lo más importante, hacen falta una media de 16 embriones para conseguir tres compatibles con los que se podría trabajar. Se trata pues, de un procedimiento de "eugenesia positiva, es decir, selección no para disminuir sino para favorecer determinados caracteres"
La Ley 35/1988, de 22 de noviembre, sobre Técnicas de Reproducción Asistida decía en su preambulo que "se toma conciencia paulatinamente de que estos sorprendentes descubrimientos (se refiere a las técnicas de reproducción asistida) invaden en los más intimo el mundo de los origenes y transmisión de la vida humana, y de que el ser humano se ha dado los recursos para manipular su propia herencia e influir sobre ella, modificándola". No obstante en su artículo 3 se decía textualmente que "se prohibe la fecundación de óvulos humanos, con cualquir fin distinto a la procreación".Y en su artúculo 13 se decía que "toda intervención sobre el preembrión vivo, in vitro, con fines terapéuticos no tendrá otra finalidad que tratar una enfermedad o impedir su transmisión, con garantias razonables y contrastadas". La Ley 45/2003, de 21 de noviembre modificaba la anterior en el sentido de que los prembriones sobrantes se conservarian hasta la finalización de la edad fertil de la mujer. El R. D 2132/2004, de 29 de octubre, se establecian los requisitos y procedimientos para solicitar el desarrollo de proyectos de investigación con células troncales de preembriones sobrantes.
Finalmente y dados los avances técnicos la anterior Ley es reformada con una nueva ley, la Ley 14/2006, sobre ténicas de Reproducción Asistida, la cual introdujo como novedad que los padres pueden tener un hijo por fecundación artificial, seleccionado genéticamente, con el fin de que sea compatible para salvar mediante un trasplante a un hijo que tuviera una enfermedad incurable. Además, la ley permitió fecundar más de tres ovocitos de cada ciclo reproductivo para asegurar el éxito de los procesos de inseminación artificial aunque sólo se puede implantar tres embriones en cada paciente para evitar embarazos múltiples.
La Comisión Nacional de Reproducción Asistida, creada en 1997 ( RD 415/1997 modificado por RD 906/2007) , con amplia representación del sector productivo, ha aconsejado que se fecunden y seleccionen embriones que, al ser compatibles con un hermano ya nacido, puedan servir de donantes. En principio no parece haber nada objetable en que un hermano done a otro. Las objeciones se encuentran en que se produce un ser humano en función de otro, que se hace mediante una radical selección que provoca intencionadamente la destrucción de un número elevado de embriones y que a través de este procedimiento entramos de lleno en la eugenesia positiva en función del interés de un tercero. No tratamos de juzgar la intención de los padres sino el hecho que efectivamente se produce y el giro radical que se da a la ratio de la Ley de Reproducción Asistida.
No cabe duda que estamos ante un procedimiento que es legal, el anterior repaso legislativo no ofrece lugar a dudas, pero, sin duda muy complejo, con implicaciones religiosas, éticas, jurídocas, sociológicas, médicas y económicas que justifican muy diferentes interpretaciones.
¿pero es ético?
Ética viene del griego ethos, que significa la raíz o fuente de todos los actos particulares o costumbres como interpretación universal y hace referencia a la actitud de la persona hacia la vida. Constituye una disciplina estructurada y sistematizada con principios, normas y valores morales que intenta orientar o guiar el actuar libre del hombre hacia el bien moral. Por tanto es un "saber actuar". Por el contrario, la moral ,del latín mos, significa costumbre, práctica, comportamiento o conducta del profesional con orientación hacia un objetivo humanístico y humanitario en un sentido noble, culto y espiritual.
En el habla corriente, ética y moral se manejan de manera ambivalente, es decir, con igual significado. Sin embargo, analizados los dos términos en un plano intelectual, no significan lo mismo, pues mientras que "la moral tiende a ser particular, por la concreción de sus objetos, la ética tiende a ser universal, por la abstracción de sus principios".
Tras estas aclaraciones es conveniente valorar y analizar el concepto "manipulación genéticoa"., aunque de forma breve. Los expertos no se ponen de acuerdo, sobre todo en función de si la "manipulación" se lleva a cabo antes o después del implante en el útero.Las diferentes posiciones tienen su lógica pero no resuelven el problema de cuando se inicia la vida humana. Y en función de esta interpretación se establece la línea roja ¿Tiene el cigoto un status moral que obligue a que se le tenga consideración y respeto, es decir, que posea un mínimo de derechos?
En el supuesto que nos ocupa los embriones no utilizados quedarán a cargo de los dueños o responsables del banco respectivo. ¿Qué hacer con ellos? He aquí el dilema ético. Para la Iglesia católica "los embriones humanos obtenidos in vitro son seres humanos y sujetos de derecho"; por lo tanto, "es inmoral producir embriones humanos destinados a ser explotados como «material biológico» disponible" . En otras posiciones se encuentran los que defienden la viabilidad de preembriones (no implantados, pues) o embriones "sanos" capaces de ser utilizados para "curar" a un hermano.Pero no acaba ahí la polémica. En un extremo de la literatura consultada cabe la interpretación que del uso comercial de los embriones sobrantes se hace. En opinión de Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica, la Ley de Reproducción Asistida "es una ley nefasta hecha al dictado de los dueños del gran negocio de los centros de reproducción asistida que da vía libre a generar embriones en número deseado, congelarlos, usarlos para experimentos o productos cosméticos o farmacéuticos, etc. También es la solución para mujeres solas y para uniones homosexuales. Se puede hacer compra-venta de óvulos y hay anonimato del donante".
Para la catedrática de Bioquímica, este segundo bebé medicamento "es la repetición de una tecnología muy floja que en la mayor parte de los intentos da graves problemas más que soluciones".
Díficil disyuntiva. ¿Es el cigoto objeto y no sujeto?. Induablemente las creencias religiosas, la conciencia y la propia condición del médico resolverán cada caso, cada circunstancia, pero profundas dudas se ciernen sobre si existe o no transgresión de los derecos humanos. ¿Es, acaso el hombre dueño y señor del futuro de un semejante? ¿Se le pide el consentimiento a un niño para someter con sus tejidos al tratamiento de un hermano? ¿Es ético "producir"un hermano sin tener como centro de motivación su propio bien, sino un bien diferente a sí mismo (aún cuando sea relativo a la salud y la vida de otro ser humano)?
Esta claro que el fin a conseguir es un bien pero ¿a costa de que? ¿Los medios utilizados pueden justificar este fin? En mi opinión, NO. El ser humano lo es desde el mismo momento de la concepción y la selección viable de seres humanos, geneticamente seleccionados, en detrimento de los "no viables terapeuticamente" no deja de ser una selección artificial, una incalificable manipulación.















isabel61 dijo
Siempre que surgen estas polémicas intento ponerme en el lugar del "otro". Me parece más un debate involucionista interesado que real porque la Ciencia es imparable y ésto es solo la muestra de lo que podrá hacer en menos de cincuenta años ¿renunciamos a la Ciencia?.
Los avances científicos están al servicio de la humanidad y quienes quieran usarlos están en su legítimo derecho y a quienes le supongan un problema de conciencia que no lo hagan. Todavía hay gente que no admite una transfusión de sangre porque se lo impide su "religión" ¡allá ellos!
23 Febrero 2012 | 01:39 PM