El Internamiento psiquiátrico involuntario es ilegal, un post de Miguel Jara
Categoría Medicina y Salud Pública
Se supone que en la mayoría de los casos y cuando el paciente es capaz de tomar una decisión el ingreso psiquiátrico es voluntario. En el caso de que no fuera asi el responsable del ingreso puede incurrir en responsabilidad penal. Pero tambien, se dan numerosos casos en los que el paciente ha perdido la capacidad de decidir y se ordena un ingreso involuntario. En esos casos el médico debe saber que en el caso de que se precise un internamiento de este tipo nunca, nunca, se debe realizar sin decisión expresa de la autoridad judicial (art. 763 de la LEC)

Locos en el manicomio, de Francisco de Goya y Lucientes
El internamiento forsoso en psiquiátricos es ilegal
Puede parecer que esas cosas no suceden. Que a nadie se le interna hoy en una institución psiquiátrica sin su consentimiento. Pero no es así. Nos estamos encontrando un número preocupante de casos. Personas hospitalizadas por la fuerza. Medicadas a la fuerza. Con errores de diagnóstico graves en salud mental. Es la “psiquiatrización” del diferente. Ahora el Tribunal Constitucional considera en una sentencia que el internamiento involuntario por trastorno psiquiátrico de un hombre en el Hospital Universitario de San Cecilio de Granada, lesionó su derecho a la libertad personal.
El afectado ya no está recluido pues recibió el alta médica pero el alto tribunal le confiere una “innegable importancia social” al tratarse de un colectivo “especialmente vulnerable”, como es el de las personas con discapacidad mental, y entra en el fondo del recurso por “razones de interés público”. Lo que creo que hay que valorar. En este caso la Justicia es más justa si cabe pues da la voz de alarma ante un problema social cada vez mayor.
Las circunstancias de la vida, que no expresamente una enfermedad, pueden dar con tus huesos en una de esas instituciones. La enorme medicalización de los llamados trastornos mentales. La cada vez más extensa lista de los mismos. Listas, hechas no pensando tanto en el ciudadano como en los intereses industriales, que conllevan la drogadicción legal de tantas personas, en muchos casos de manera injustificada y acientífica. En buena medida se trata de niños.














isabel61 dijo
¡Buenas madrugadas! Me quedan dos días de vacaciones y no tengo prisa ni sueño, por los lustros de estudio hasta que se apagaban las farolas en la calle.
¡Veamos!
Este tema es muy interesante y oscuro. Quiero decir que, aún faltan por conocer los expedientes psiquiátricos que durante los cuarenta años de franquismo confinaron a muchos "pacientes" en centros de salud mental (eufemismo de moda) por conflictos de herencias o paternidad y entiendo que, entre la gente "pudiente" a los mindundis los fusilaban sin contemplaciones.
Es lo mismo que ocurre con la "neoley" del aborto del bobo de Gallardón o que vuelen a Londres quienes puedan, el resto que se las apañen, después esterilizamos a los que vengan, dejamos sin subvenciones a los dependientes y ni se nos ocurre darles la comunión.
No veo la diferencia con el nazismo.
El cura que se negó a comulgar a una discapacitada se justifica: “Si es subnormal, que no venga”
http://www.elplural.com/2012/07/28/el-cura-que-se-nego-a-comulgar...
30 Julio 2012 | 03:20 AM