El azúcar, objeto de polémica entre sanitarios e industriales. Los políticos se frotan las manos
Categoría Medicina y Salud Pública

Los refrescos preocupan de forma creciente a las autoridades sanitarias por sus efectos sobre la salud, pero no solo a ellos. También a los industriales y a los politicos.
Ingerir estas bebidas forman parte de una serie de hábitos que producen sobrepeso y, por consiguiente, el riego cardiovascular, por lo que algunos expertos ven con buenos ojos que se apliquen medidas impositivas. "Gravar las bebidas azucaradas sí reduce el consumo. Lo hemos visto con el tabaco" afirma el presidente de la Sociedad Españaola para el Estudio de la Obesidad. El endocrino defiende que las medidas fiscales para prevenir el consumo de refrescos y tabaco son equiparables porque no son productos fundamentales para las familias y no privan de la libertad de elección a los consumidores. "Por gravar unos céntimos no se priva a la gente del producto, pero sí se reduce bastante el consumo".
El Gobierno italiano de Mario Monti pretende seguir la estela de Francia e imponer un impuesto especial a las bebidas azucaradas "para fomentar los hábitos alimentarios". La industria de bebidas emprende así una batalla como la que ya libraron las del tabaco o el alcohol.
Dentro de pocos días, los italianos podrían pagar más por una gaseosa, una coca-cola (también por una light) y hasta una botella de agua con gas. El Parlamento de Roma votará el viernes un decreto preparado por el titular de Sanidad, Renato Balduzzi, que prevé, entre otras medidas, un impuesto sobre las bebidas con azúcar, edulcorantes y burbujas. De aprobarse, el Estado cobrará siete céntimos por cada litro de líquido producido. Una lata de Pepsi, por ejemplo, costará tres céntimos más. El plan, que incluye otras subidas de impuestos, pretende inyectar en las destartaladas arcas públicas cerca de 250.000 millones por cada curso.
El impuesto sobre las "bebidas azucaradas" existe en Francia desde el año pasado, cuando el Gobierno conservador presidido por Nicolas Sarkozy aprobó una tasa de entre tres y seis céntimos de euro por litro. La decisión, que se calcula supone unos ingresos anuales de 120 millones de euros al Estado y fue sancionada por el Tribunal Constitucional en diciembre.
En España acaba de llegar la polémica. Estudios que avalan que el consumo abusivo de estas bebidas es poco saludable los hay y ampliamente conocidos, los empresarios fabricantes de bebidas contrarrestan lo anterior como saben y pueden y los políticos, ávidos de recaudación, seguro que estan planteándose otro "centimo sanitario" con el que gravar el precio de estas bebidas. Pero hemos de tener en cuenta lo siguiente. Sólo el abuso desmesurado de estas bebidas puede conducir a la aparición de patología. Siga los consejos de su médico.














Gabriela dijo
Encuentro increíble que los seres humanos que nos creemos tan inteligentes...tengamos que tener guardianes para todo...Guardianes en las playas, para los tontitos que se meten mar adentro y no saben nadar, o que entran al agua cuando hay bandera roja...Guardianes para que respetes el máximo de velocidad que le puedes exigir a tu auto en carretera o ciudad...Guardianes para que no comas con tanta sal...Guardianes para que no abuses del azúcar...
¿Y por qué, si somos seres inteligentes, no entendemos las recomendaciones, las explicaciones, los peligros...?
31 Agosto 2012 | 08:13 AM