Ponciano Ponzano
Categoría Aragoneses Ilustres

Anteayer Ponciano Ponzano hubiera cumpildo doscientos años. Desconocido para la mayoría de los zaragozanos a pesar de transitar por la calle que lleva su nombre en el centro de Zaragoza en innumerables ocasiones y como nos recuerda Guillermo Fatás en el Herado de Aragón de hoy domingo el esultor aragonés, sencillo, trabajador y de buen corazón "inventó" la estatua de la Libertad, un veitenio antes de que el frances Fréderic Bartholdi ideara la suya, tan famosa, que esta en Nueva York. Pero fueron muchas más las obras que realizó nuestro insigne paisano. Madrid, Zaragoza y hasta Manila se reparten su arte.
Ponciano Ponzano nació en Zaragoza en 1813. Era hijo de un conserje de la Academia de San Luís y desde pequeño mostró gran afición por dibujar y pintar.
Alos 16 años se fue a estudiar a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando donde se formó como escultor junto a Álvarez Cubero, de quien aprende la plástica neoclásica. Obtiene una pensión de la Academia de San Fernando para completar sus estudios en Roma gracias al relieve Entrega del rey niño Alfonso XI a la reina y al infante don Pedro por el obispo don Sancho de Ávila, un asunto histórico nacional.

Convertido en escultor oficial de la corte isabelina desde su regreso a España, tuvo una carrera brillante. En 1848 gana el concurso para elaborar el frontón del Congreso de los Diputados frente a Piquer, Medina y Pérez del Valle. Tanto las figuras, como todo el conjunto han sido confeccionados dentro de un distanciado historicismo arqueológico. Representa los poderes que la Cámara tenía en esa época mediante alegorías. España con el Ebro y el Tajo; el Valor, la Justicia y la Paz que aluden a la Constitución; las Ciencias; las Bellas Artes y la Navegación, la Industria y el Comercio, que hacen referencia a la ciencia, a las artes y a la agricultura.
También ejecutó los dos leones de bronce para la escalinata de acceso al edificio, en una tendencia más realista.

En Roma tiene la oportunidad de contemplar el pasado grecorromano de la mano de maestros como Thorwaldsen y a Tenerari. Durante este periodo consiguió ciertos éxitos modelando obras de contenido dramático. Destaca la que realizó para su envío de pensionado, Ulises reconocido por Euricles, con tan buena crítica, que a su vuelta a España fue nombrado académico de mérito.
Desde entonces, elaboró numerosos bustos, varios relieves y obras de ornamentación, estatuas y monumentos funerarios.
Para el conde de Toreno creó un gran grupo, El diluvio universal. Representa a un hombre desnudo, que sube llevando a hombros a su madre para salvarla de la inundación.
Para la iglesia de San Jerónimo, hizo el tímpano de la portada, en estilo neomedieval. También se encargó de la decoración del Paraninfo de la Universidad Central, en la calle San Bernardo en Madrid y del Panteón de los Infantes del Monasterio de El Escorial.
En el terreno retratístico, obtuvo numerosos encargos. En algunos de sus bustos se mostró más realista, ya que cuando no trabajaba condicionado por la significación del personaje, prestaba mayor atención al natural. Ejemplo de ello son El busto del Doctor Lera y el de José Madrazo.
Ponzano falleció pobre en Madrid en 1877 siendo inhumados sus restos en la Sacramental de San Lorenzo en Madrid por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernndo cubriendolos con una sencilla lápida, como recuerda Wifredo Rincón en el Heraldo de Aragón de yer sábado.











